25 de noviembre de 2007

La regulación de la prescripción enfermera pasa por el apoyo de la Atención Primaria y los farmacéuticos, según expertos

Responsables del Consejo General de Enfermería de España se reunen con sus homólogos británicos para estudiar el caso

LONDRES, 25 Nov. (del enviado especial de EUROPA PRESS, Javier Leo) -

La regulación de la prescripción enfermera en España pasa por obtener el apoyo de los médicos de Atención Primaria y de los farmacéuticos, de acuerdo con las conclusiones de diferentes expertos británicos durante el encuentro profesional celebrado esta semana entre los responsables del Consejo General de Enfermería de España (CGEE) y el Royal College of Nursing and Midwifery (RCNM) en Londres (Reino Unido).

La prescripción, o decisión profesional de administración de un determinado medicamento a un paciente, está regulada en el Reino Unido para que sea llevada a cabo, además de los médicos, por farmacéuticos, optometristas, radiólogos y enfermeras. En España la vigente legislación sólo permite prescribir a médicos y odontólogos. Sin embargo, en la práctica las enfermeras prescriben en casos menores provocando una situación de "vacío de responsabilidad" en la cual la enfermera prescribe pero es el médico el que acarrea con las consecuencias de su acción en caso de negligencia, explicó el presidente del CGEE, Máximo González Jurado.

La situación en España es "insostenible", sentenció el doctor Jurado, quien considera que el caso del Reino Unido es un ejemplo a tomar en cuenta a la hora de mejorar las condiciones de las enfermeras españolas.

En las islas británicas cuentan con cerca de 50.000 enfermeras con capacidad para prescribir cualquier medicamento a sus pacientes sin necesidad de remitirlos a los especialistas, salvo que el caso esté fuera de su competencia.

La aplicación de este sistema supondría para España una reducción de las listas de espera, una desaturación de las consultas de Atención Primaria y una mejora "significativa" del estatus laboral del sector de la enfermería, afirmó el miembro de la División de Medicamentos, Farmacia e Industria del Ministerio de Sanidad Británico, Paul Robinson.

"La enfermería en España está supeditada a la profesión médica a pesar de la alta competencia de las enfermeras; todas ellas están diplomadas y han superado durante sus formación los mismos créditos en farmacología que en la carrera de medicina y el doble que en la de odontología", aseguró el presidente de la CGEE.

"El Gobierno socialista instauró una ley ultraconservadora a favor de los médicos que, además, no están dispuestos a sentarse a negociar un modelo que establezca la colaboración entre médicos y enfermeras en aras de mejorar la atención al paciente", dijo Máximo Gomzález Jurado.

De ahí la importancia de buscar el consenso con otros sectores del Sistema Nacional de Salud como la Atención Primaria y los farmacéuticos, principales especialidades que se verían afectadas por la reforma, insistieron expertos como la consultora profesional de Enfermería Especializada de Sanidad Pública del Reino Unido, Liz Plastow o el doctor de Medicina General, Tony Stern.

CENTROS 'WALK-IN'

El modelo británico establece que para conseguir el grado de "enfermera prescriptora" se debe estar colegiado durante al menos tres años y realizar un curso de 26 días más otros 12 de prácticas supervisadas apoyadas por un médico.

Tras pasar este periodo formativo, las enfermeras pueden pasar a ejercer sus labores en los cerca de 100 centros de atención primaria inmediata (Centros 'Walk-In') del Reino Unido o de manera independiente, comentó el enfermero prescriptor, Matt Griffths.

"El dinero va donde van los pacientes", aseveró el director del centro 'Walk-In' de Saint George (Londres), Paul Cornforth. La amplitud de horarios y la profesionalidad de los enfermeros resultan determinantes si tenemos en cuenta que el 95 por ciento de los pacientes que asisten a estos centros son atendidos de manera inmediata sin necesidad de ser remitidos a los hospitales, informó.

De este modo, las enfermeras prescriptoras de estos centros pueden atender de manera "eficiente" los contratiempos de muchas de las enfermedades crónicas como la diabetes o la hipertensión, al mismo tiempo que tienen la capacidad de realizar pruebas diagnósticas como 'rayos-x', ultrasonidos o acupuntura.

El proceso para tener la potestad legal de realizar este tipo de pruebas pasa por la especialización de las enfermeras que, en su periodo formativo para obtener la capacidad de prescribir, se someten a una evaluación de conocimentos sobre el área al que se quieren dedicar.

"En Reino Unido, que las enfermeras se ocupen de los casos menores como catarros, gripes o resfriados ofrece la oportunidad a los médicos para especializarse en áras concretas de la medicina como la oncología, hecho que satisface a los pacientes que se sienten más seguros con su sistema sanitario", comentó Cornforth.