6 de noviembre de 2015

Problemas con la vacuna de la meningitis B en España ante un aumento mundial de la demanda

Problemas con la vacuna de la meningitis B en España ante un aumento mundial de la demanda
GETTY

   Sanidad asegura que en los hospitales hay unidades "de sobra" para vacunar a la población de riesgo

   MADRID, 6 Nov. (EUROPA PRESS) -

   La farmacéutica GlaxoSmithKline (GSK) asegura que tiene problemas de abastecimiento a nivel mundial con su vacuna para la meningitis B, que en España se vende libremente en las farmacias desde el pasado 1 de octubre, después de que la "fuerte demanda generada" haya superado las estimaciones realizadas por la compañía.

   Desde el Ministerio de Sanidad han aclarado a Europa Press que en los hospitales públicos españoles hay unidades "de sobra" para proteger a la población de riesgo y hacer frente a brotes y contactos de casos aislados, y precisan que en España los problemas de abastecimiento sólo se están dando en Galicia, donde hay una mayor demanda en farmacias.

   La vacuna, que se comercializa con el nombre de 'Bexsero', está recomendada a partir de los dos meses de vida frente a la enfermedad meningocócica invasiva causada por 'Neisseria meningitidis' serogrupo B, pero en España no está incluida en el calendario de vacunación infantil del Sistema Nacional de Salud (SNS).

   Sin embargo, el pasado 15 de septiembre la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), dependiente de Sanidad, autorizó el cambio de las condiciones de prescripción para pasar de uso hospitalario a prescripción médica no restringida, lo que permitía su venta libre en farmacias.

   El problema actual, no obstante, se debe al incremento de la demanda que están sufriendo es "a nivel mundial", según informa la compañía en un comunicado, lo que ha causado un impacto en la planificación de las entregas de los primeros pedidos que ha provocado "una distribución equitativa de las dosis disponibles".

   Además, niegan que se deba a problemas en la fabricación de la vacuna y admiten que es "una situación difícil" ante la que están "respondiendo lo más rápido posible", si bien reconocen que su fabricación es "compleja" --de alrededor de 9 meses-- y hace que no sean "capaces de atender la demanda tan pronto como quisieran".

   "En GSK estamos trabajando intensamente para poder solventar esta situación y normalizar el suministro lo antes posible. Al mismo tiempo, estamos en contacto con las autoridades sanitarias para informales de la situación", han destacado en el comunicado.