5 de septiembre de 2014

Los nuevos anticoagulantes orales se usan en España cuatro veces menos que en Alemania para el tromboembolismo venoso

MADRID, 5 Sep. (EUROPA PRESS) -

Los nuevos anticoagulantes orales (NACO) han demostrado su eficacia para el manejo y el tratamiento del tromboembolismo venoso pero su uso todavía está limitado y varía considerablemente de un país a otro, según los resultados de un trabajo que ha demostrado que en España solo los usan el 8 por ciento de los pacientes cuando en otros países como Alemania o Suiza se usan cuatro veces más, ya que son tratados casi la mitad de estos afectados.

Así se desprende de los resultados del registro 'PREFER in VTE' presentados por Daiichi Sankyo durante el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC, en sus siglas en inglés) que se ha celebrado en Barcelona.

Dicho trabajo buscaba subsanar las lagunas existentes en el conocimiento del manejo de estos fármacos y, aunque los primeros datos basales muestran como actualmente se utilizan con frecuencia en toda Europa, su uso "varía considerablemente" de un país a otro y es asociado con características variables de los pacientes.

El estudio recoge datos de práctica clínica habitual de pacientes con tromboembolismo venoso de 388 hospitales y centros especializados de España, Austria, Francia, Alemania, Italia, Suiza y el Reino Unido, y en total han incluido datos de 1.843 pacientes (62,8% con trombosis venosa profunda y 37,2% con embolismo pulmonar).

Mientras que en Alemania, Austria o Suiza son tratados con estos fármacos el 46,7 por ciento de los pacientes, en España el porcentaje baja hasta el 8 por ciento y en Italia hasta apenas el 3,2 por ciento, ya que sólo están disponibles desde hace poco tiempo.

SE USA MÁS EN PACIENTES JÓVENES

El estudio muestra además que a nivel europeo apenas hay diferencias de uso entre pacientes con trombosis venosa profunda (23,9%) y embolismo pulmonar (18,4%), pero sí que actualmente se están utilizando con más frecuencia en pacientes más jóvenes: un 26,8 por ciento en pacientes de menos 65 años, frente a un 19,8 por ciento en pacientes de 65 a 74 años de edad, y un 14,3 por ciento en pacientes de más de 75 años, lo que indica que la edad media de la población de pacientes evaluables es de 61,6 años.

Los datos actuales respaldan la eficacia y seguridad de los NACO incluyendo una disminución considerable del riesgo de eventos hemorragícos en comparación con el tratamiento estándar con heparina/warfarina.

No obstante, los datos basales de este registro muestran un uso limitado en la práctica en los pacientes registrados de menor peso, con insuficiencia renal, diabetes y aquellos con riesgo de hemorragia.

"Al basarse en entrevistas y diarios de los pacientes con TEV en lugar de centrarse puramente en la evaluación realizada por el médico, nos permitirá conseguir datos importantes de pacientes que están fuera del marco de los ensayos clínicos", ha reconocido Alexander Cohen, copresidente de este trabajo.

Además, confía en que más adelante permita establecer si los avances terapéuticos actuales se están traduciendo en un manejo óptimo en la práctica real y a respaldar los desarrollos en marcha "con el fin de ofrecer a los pacientes los mejores resultados posibles".