15 de marzo de 2016

Un nuevo régimen de tratamiento reduce la severidad de la malaria resistente a los fármacos en el embarazo

Un nuevo régimen de tratamiento reduce la severidad de la malaria resistente a los fármacos en el embarazo
CENTER FOR INFECTIOUS DISEASE RESEARCH

MADRID, 15 Mar. (EUROPA PRESS) -

Un tratamiento preventivo de dos fármacos reduce en gran medida la severidad de la malaria durante el embarazo, según un estudio financiado por los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos. La terapia ofrece una alternativa para muchas partes de África donde el parásito causante de la malaria 'Plasmodium falciparum' se ha vuelto resistente al tratamiento estándar.

El embarazo disminuye las defensas del organismo contra los parásitos que causan la malaria y la malaria durante la gestación eleva el riesgo de muerte materna e infantil. Sin embargo, incluso en zonas donde las madres tienen un alto nivel de inmunidad, los parásitos de la malaria pueden infectar la placenta, privando al feto de nutrientes e incrementando las posibilidades de bajo peso al nacer, parto prematuro e infección.

El régimen de dos medicamentos, dihidroartemisinina-piperaquina, pareció proporcionar una alternativa fiable para el tratamiento estándar, la sulfadoxina-pirimetamina, a las participantes en el estudio. Los autores señalan que en el África subsahariana, la malaria durante el embarazo es responsable de hasta el 20 por ciento de los partos con bajo peso al nacer y más de 100.000 muertes infantiles cada año.

El estudio, que se detalla en un artículo publicado en 'New England Journal of Medicine', fue realizado por Abel Kakuru, de 'Infectious Diseases Research Collaboration', en Uganda, Grant Dorsey, de la Universidad de California, San Francisco, Estados Unidos, y colegas de la Escuela de Ciencias de la Salud de la Universidad Makerere, en Kampala, Uganda.

"En promedio, las mujeres embarazadas que viven en el área de estudio soportar un estimado de 310 picaduras de los mosquitos portadores de la malaria cada año", apunta Rohan Hazra, jefe de la División Materna y Pediátrica de Enfermedades Infecciosas en el Instituto Nacional Eunice Kennedy Shriver de Salud Infantil y Desarrollo humano (NICHD, por sus siglas en inglés) de los NIH, que financió el estudio. "Esta combinación de fármacos parece ofrecer un añadido bienvenido a nuestras defensas contra esta enfermedad debilitante y que amenaza la vida", agrega.

En el estudio participaron 300 mujeres embarazadas de Tororo, Uganda, desde junio hasta octubre de 2014, todas mayores de 16 años, que estaban entre las 12 y las 20 semanas de embarazo. Las mujeres fueron asignadas al azar a uno de tres grupos de tratamiento preventivo.

UN TRATAMIENTO MENSUAL OFRECE LOS MEJORES RESULTADOS

El primero recibió dihidroartemisinina-piperaquina en tres intervalos: 20, 28 y 30 semanas de embarazo. Al segundo grupo se le suministró la misma combinación de fármacos, pero una vez cada mes. El grupo de comparación recibió sulfadoxina-pirimetamina, el tratamiento estándar, a las 20, 28 y 30 semanas de embarazo. Se realizaron exámenes mensuales a las participantes, con análisis de sangre regulares para la malaria.

Los investigadores evaluaron a las mujeres para la infección de la malaria en la placenta, un diagnóstico realizado para buscar parásitos en la placenta en el momento del nacimiento o mediante la observación de la presencia de pigmento que el parásito deposita en el tejido después de que digiere células sanguíneas.

Los autores confirmaron la malaria placentaria en el 50 por ciento de las mujeres del grupo de sulfadoxina-pirimetamina. Entre el grupo que recibió tres dosis de dihidroartemisinina-piperaquina, el 34,1 por ciento tenía malaria placentaria, en comparación con el 27,1 por ciento en el grupo de tratamiento mensual.

Muchas de las mujeres que no tuvieron síntomas de malaria durante el embarazo, sin embargo, presentaban pigmento de la malaria en la placenta. No obstante, grandes depósitos del pigmento de la malaria eran más probables en el grupo de sulfadoxina-pirimetamina y menos en las gestantes del grupo mensual de dihidroartemisinina-piperaquina.

Los científicos también evaluaron a las mujeres y los niños en el estudio en cuanto a sufrir un resultado adverso en el nacimiento, como aborto espontáneo, muerte fetal, bajo peso al nacer, parto prematuro o defectos de nacimiento. El riesgo de cualquier resultado adverso al nacer fue menor en el grupo dihidroartemisinina-piperaquina mensual (9,2 por ciento) que en el grupo de tres dosis (21,3 por ciento) o el grupo de sulfadoxina-pirimetamina (18,6 por ciento).

El equipo de expertos de este trabajo concluye que la dosis mensual de dihidroartemisinina-piperaquina proporciona la mejor protección contra la malaria e invita a realizar estudios adicionales para determinar si la combinación de fármacos proporcionaría un tratamiento alternativo eficaz en otras partes de Uganda y en otros lugares de África.