23 de junio de 2014

Una nueva terapia logra retrasar la progresión del melanoma metastásico del ojo

Una nueva terapia logra retrasar la progresión del melanoma metastásico del ojo
ALBERTO PERDOMO/FLICKR

MADRID, 23 Jun. (EUROPA PRESS) -

   Un estudio publicado en el último número de la revista 'Journal of the American Medical Association' (JAMA) ha demostrado que una nueva molécula llamada selumetinib puede aumentar la supervivencia libre de progresión del melanoma uveal metastásico, una forma mortal e inusual de melanoma del ojo.

   "Aunque los efectos del medicamento fueron modestos, ahora sabemos que podemos interceder en el curso de la enfermedad y esperamos diseñar sobre este éxito otros fármacos, incluyendo algunos que ya están en desarrollo", afirma el autor principal, Gary K. Schwartz, profesor de Medicina y jefe de Hematología/Oncología del Centro Médico de la Universidad Presbiteriana de Nueva York/Columbia y director asociado del 'Herbert Irving Comprehensive Cancer Center', ambos en Estados Unidos.

   El melanoma uveal es un cáncer del iris, el cuerpo ciliar o las estructuras coroides en el ojo más conocidas como la úvea. El melanoma uveal (distinto del melanoma de la piel) surge de los melanocitos de la úvea, las células de pigmento que dan al ojo su color. Una vez que la enfermedad se ha propagado (la mayoría de las metástasis aparecen en el hígado), los tratamientos existentes son en gran medida ineficaces.

   Cada año se producen en Estados Unidos cerca de 1.500 casos de melanoma uveal, por lo general entre los adultos mayores. La tasa de supervivencia media para los pacientes con melanoma uveal metastásico es de 12 meses.

   Hace varios años, los investigadores encontraron que el 80 por ciento de los pacientes con melanoma uveal poseían mutaciones en GNAQ o GNA11, genes que encienden las señales en la vía de las proteínas kinasas activadas por mitógenos (MAPK). El doctor Schwartz y posteriormente otros expertos han demostrado que la inhibición de MEK, una enzima clave en la vía MAPK, puede inhibir el crecimiento de células de melanoma uveal en el laboratorio.

   El laboratorio del Schwartz fue el primero en mostrar esto con selumetinib, poniendo en marcha en 2013 el primer estudio aleatorio a gran escala en fase II de selumetinib. En el ensayo, 101 pacientes con melanoma uveal metastásico en 15 centros de Estados Unidos y Canadá fueron asignados al azar para recibir quimioterapia estándar o selumetinib, aunque los del grupo de quimioterapia podían recibir selumetinib en cualquier momento si mostraban signos de progresión de la enfermedad.

   La media de supervivencia libre de progresión entre los pacientes que recibieron selumetinib fue más del doble que la de los pacientes que recibieron quimioterapia (15,9 semanas frente a 7 semanas). El 49 por ciento de los pacientes tratados con selumetinib mostró una regresión del tumor en comparación con ninguno de los del grupo de quimioterapia.

   La media de supervivencia global para los pacientes en selumetinib fue de 11,8 meses frente a 9,1 meses para los de quimioterapia, pero la diferencia no fue estadísticamente significativa. "Sospechamos que pudo haber una mejoría en la supervivencia en el grupo selumetinib, pero no está claro, porque a los pacientes que no respondieron a la quimioterapia se les permitió pasarse al grupo de selumetinib --señala Schwartz--. Esperamos aclararlo en un estudio de seguimiento que está en curso".

   La gran mayoría de los pacientes que tomaron selumetinib experimentaron efectos secundarios, como erupción cutánea, hinchazón y alteraciones en la visión. Aunque la mayoría de los efectos secundarios fueron considerados manejables, se tuvo que reducir la dosis en un 37 por ciento de los pacientes y se suspendió el tratamiento en el 6 por ciento de los participantes en el ensayo.

   Schwartz cree que el tratamiento del melanoma uveal debe comprender en última instancia el diseño racional de fármacos y una combinación de fármacos, similar al enfoque utilizado para combatir la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). "En los estudios preclínicos, hemos demostrado que cuando se combina un inhibidor de MEK con un inhibidor de Akt, que afecta a otra vía relacionada con el cáncer, los resultados fueron mejores que cuando se usó sólo MEK", subraya.

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