17 de febrero de 2016

Hormonas sintéticas de una planta, potencial una terapia contra el cáncer

Hormonas sintéticas de una planta, potencial una terapia contra el cáncer
PIXABAY

MADRID, 17 Feb. (EUROPA PRESS) -

Dos fármacos que imitan una hormona vegetal común provocan daños en el ADN y apagan un importante mecanismo de reparación del ADN, lo que sugiere su uso potencial como una terapia contra el cáncer, según investigadores del Centro Médico de la Universidad de Georgetown, Estados Unidos.

Los agentes, MEB55 y ST362, son una versión sintética de las estrigolactonas, una clase de hormonas vegetales que se generan en las raíces que regulan el desarrollo de las raíces de las plantas bajo tierra y las activan por encima del suelo. Estos científicos investigaron las hormonas por sus propiedades anti-cáncer y desde 2009 han realizado una serie de estudios que muestran que las versiones sintéticas de las estrigolactonas pueden apagar el crecimiento del cáncer de mama, próstata, colon, pulmón y una variedad de otros tumores.

Su nuevo estudio, que se detalla en un artículo publicado en la edición digital de 'Oncotarget', revela los mecanismos de la hormona de la planta y cómo puede ser letal en células de cáncer de próstata humano cuando se combina con otro medicamento contra el cáncer.

"MEB55 y ST362 parecen ser agentes muy prometedores. Nuestro estudio sugiere que cuando se usa con medicamentos contra el cáncer llamados inhibidores de PARP, la combinación es efectiva y no daña las células normales", explica el investigador principal, Ronit Yarden, profesora en el Departamento de Ciencia Humana y Estudios de la Salud en la Escuela de Enfermería de la Universidad de Georgetown y miembro del 'Georgetown Lombardi Comprehensive Cancer Center'.

Sus colaboradores incluyen investigadores del Instituro de Investigación Agrícola (ARO, por sus siglas en inglés) de Israel y la Universidad de Turín, Italia, que fueron los primeros en sintetizar MEB55 y ST362. Usando una técnica desarrollada en Georgetown llamada reprogramación de células condicionalmente, que permite a las células crecer indefinidamente, los investigadores pudieron estudiar los agentes en las células de cáncer de próstata de un paciente.

Su trabajo muestra que cuando MEB55 o ST362 se combinan con un inhibidor de la PARP, las células mueren. Las hormonas vegetales sintéticas detienen el proceso de reparación del ADN que se produce después de copiar el ADN de la célula y antes de que se divida. El inhibidor de PARP apaga una segunda vía de reparación, dejando a las células cancerosas sin otra alternativa que morir. "Los errores en la copia de ADN son especialmente frecuentes en las células cancerosas, por lo que sin ninguna forma de reparar su ADN, estas células se autodestruyen", dice Yarden.

La idea de utilizar inhibidores de PARP viene de su uso en cáncer de mama y de ovario, donde los cánceres se desarrollan debido a que los genes BRCA1 / BRCA2 están mutados, explica esta investigadora. Los genes BRCA, cuando están normales, controlan una vía de reparación del ADN, pero cuando están mutados, no pueden reparar genes, el mismo efecto ofrecido por las hormonas sintéticas. Yarden dice que espera probar pronto la combinación de estos agentes en modelos animales de diversos tipos de cáncer.