Un fármaco experimental previene el desarrollo de cálculos renales

Un fármaco experimental previene el desarrollo de cálculos renales
20 de marzo de 2018 FLICKR/ TAREQ SALAHUDDIN - ARCHIVO

MADRID, 20 Mar. (EUROPA PRESS) -

Científicos japoneses han descubierto que un medicamento relacionado con la regulación de las grasas evita la formación de cálculos renales en ratones. Este trabajo inicial abre la posibilidad de desarrollar medicamentos que pueden ayudar a prevenir cálculos renales en individuos en riesgo, según un estudio que se presenta en la Conferencia de la Asociación Europea de Urología (EAU, por sus siglas en inglés), que se celebra en Copenhague, Dinamarca.

Pasar un cálculo renal en la orina puede ser extremadamente doloroso; se ha descrito como posiblemente el peor dolor que alguien pueda experimentar. El mundo desarrollado está experimentando algo así como una epidemia de cálculos renales. La EAU estima que entre 50 y 60 millones de europeos sufren de cálculos, es decir, aproximadamente un europeo de cada 11, y es equivalente a la población de un gran país europeo, como Reino Unido, Francia o Italia. Estados Unidos tiene un número similar de afectados. La incidencia de cálculos casi se ha duplicado en los últimos 20 años. Los médicos piensan que este aumento se debe al incremento de la obesidad y a cambios en la dieta y el estilo de vida.

Ahora, un grupo de científicos japoneses descubrió que un medicamento experimental conduce a una cantidad significativamente menor de cálculos renales en ratones. Estos expertos dieron a 20 ratones 1 mg/kg del beta3-agonista CL316243 durante 12 días y después se inyectó a los roedores, más 20 controles, con glioxilato, que causa la formación de cálculos renales. En varios momentos, se evaluó a los animales para ver si habían formado cálculos: la formación de cálculos disminuyó a 17 por ciento en el grupo experimental, en comparación con los controles.

HACIA NUEVAS TERAPIAS CONTRA LOS CÁLCULOS RENALES

"Este es un trabajo experimental por ahora", señala el investigador principal, el doctor Teruaki Sugino, de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de la Ciudad de Nagoya, Japón. "Pero creo que esto puede abrir el camino al desarrollo de nuevos medicamentos que pueden detener el desarrollo de cálculos renales en personas en riesgo. Hasta ahora solo hemos probado esto en ratones, pero en ratones parece funcionar", dice.

Y señala: "Pudimos analizar las diferencias bioquímicas entre el control y el grupo experimental, y descubrimos que el agonista beta3 reducía la expresión de las moléculas de adipocitoquinas, que están asociadas con la inflamación". Los investigadores creen que los ácidos grasos libres causan inflamación y efectos citotóxicos en los riñones, lo que promueve la formación de cálculos.

Se sabe que los agonistas beta3 hacen que las células grasas blancas (que se encuentran en exceso en las personas con sobrepeso y obesas) se conviertan en células adiposas marrones, que queman calorías extra, razón por la cual estas moléculas también se consideran para usar contra la obesidad. Los autores sospechan que las células de color marrón consumen ácidos grasos libres, que pueden ser la causa de la inflamación en los riñones que lleva a cálculos renales. Esto significa que los beta3-agonistas tienen el potencial de prevenir no solo la obesidad sino también los cálculos renales.

Entre las limitaciones del estudio, los científicos señalan que se trata de un estudio animal, por lo que aún no se puede aplicar directamente a los humanos. Tampoco se ha analizado la molécula en términos de tolerabilidad, eficacia o costo, además de que es un análisis inicial de "prueba de concepto", por lo que debe repetirse con un tamaño de muestra más grande.