19 de noviembre de 2012

El tratamiento combinado de 'Avastin' (Roche), quimio y radioterapia retrasa las recaídas de los glioblastomas

MADRID, 19 Nov. (EUROPA PRESS) -

La farmacéutica suiza Roche ha presentado los últimos datos de una investigación que muestra como que la administración de bevacizumab, comercializado como 'Avastin', en combinación con radioterapia y quimioterapia, consigue retrasar hasta en un 36 por ciento el riesgo de empeoramiento o fallecimiento de los pacientes con glioblastomas de diagnóstico reciente, la variante más frecuente y agresiva de cáncer cerebral primario.

Así se desprende de los últimos datos de supervivencia libre de progresión del estudio fase III 'AV Aglio', que por contra no ha ofrecido nuevos hallazgos sobre la seguridad de esta combinación, mientras que los efectos adversos detectados fueron los similares a los observados en anteriores estudios.

Esta terapia biológica ya está autorizada en más de 40 países, entre ellos Estados Unidos, para el tratamiento del glioblastoma en monoterapia, y en algunos países también se permite su uso en combinación con irinotecan en pacientes adultos con progresión de la enfermedad tras un tratamiento previo.

En este caso, se probó la combinación de 'Avastin' más radioterapia y la quimioterapia temozolomida durante seis semanas, seguidas de cuatro semanas de descanso.

Después, los pacientes recibieron 'Avastin' y temozolomida durante un máximo de seis ciclos, tras lo cual recibieron únicamente el agente biológico hasta la progresión de la enfermedad.

Comparado con el uso de radioterapia y quimioterapia, se observó como el uso de 'Avastin' permitía reducir un 36 por ciento el empeoramiento de la enfermedad, mejorando la supervivencia libre de progresión en un 56 por ciento.

La mediana fue 4,4 meses mayor en los pacientes con glioblastoma de diagnóstico reciente tratados con 'Avastin' (10,6 meses frente a 6,2 meses).

Por su parte, los resultados provisionales respecto a la supervivencia global no son estadísticamente significativos, aunque los datos definitivos no estarán hasta 2013.

Para el director médico y de Desarrollo Internacional de Roche, Hal Barron, los resultados son "importantes" porque los pacientes "sobrevivieron un tiempo significativamente mayor sin empeoramiento de su enfermedad, un dato que pretendemos plantear ante las autoridades de registro farmacéutico".