22 de marzo de 2011

Sanofi-aventis y sus empleados donan un millón de euros para ayuda humanitaria en Japón

MADRID, 22 Mar. (EUROPA PRESS) -

La farmacéutica Sanofi-aventis ha anunciado que aportará un millón de euros para apoyar las operaciones de rescate desarrolladas en Japón por la Cruz Roja a través de la Fundación Sanofi Espoir, como muestra de solidaridad ante los daños causados por el terremoto y el tsunami que afectaron al país asiático el pasado 11 de marzo, al tiempo que ha realizado un llamamiento global entre sus colaboradores para apoyar la causa.

En concreto, la Fundación Sanofi Espoir se encuentra en contacto permanente con agencias de ayuda humanitaria, mientras que Sanofi-aventis ha decidido dar apoyo a los equipos de rescate, médicos y enfermeras de la Cruz Roja de Japón

Asimismo, han realizado un llamamiento entre sus empleados a nivel mundial, cuyas donaciones serán complementadas por la compañía, de modo que por cada euro el grupo aportará un euro adicional, multiplicando así por dos el fondo final disponible.

"Estamos muy afectados por la magnitud de la tragedia que sufre Japón", ha reconocido Christopher A. Viehbacher, consejero delegado de la compañía, de ahí que consideren "prioritario apoyar y dar respuesta a las necesidades médicas de las víctimas".

Del mismo modo, Sanofi-aventis ya ha iniciado una acción rápida para subministrar medicamentos esenciales, como la insulina, desde los primeros días de la tragedia en las áreas más castigadas.

La compañía está trabajando con el Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar japonés y con la Asociación Japonesa de la Industria Farmacéutica para evaluar el soporte médico y las donaciones farmacéuticas que necesita el programa de ayuda previsto para afrontar el desastre.

Las donaciones de medicamentos se realizarán en base a las solicitudes y necesidades manifestadas por las autoridades competentes. Asimismo, la compañía continuará identificando nuevas necesidades para ofrecer su apoyo.

Sanofi-aventis tiene cinco oficinas en Tokyo, Osaka y la fábrica de Kawagoe y 16 oficinas comerciales con más de 3.000 empleados en Japón, que actualmente están a salvo y seguros.