24 de julio de 2006

Empresas.- 'CellCept' (Roche) más tacrolimo previene que el paciente trasplantado rechace los nuevos riñones

MADRID, 24 Jul. (EUROPA PRESS) -

'CellCept' (Roche) más una dosis baja de tacrolimo, corticosteroides y tratamiento de inducción IL-2 ha demostrado ser la mejor combinación para prevenir que el paciente trasplantado rechace los nuevos riñones a la vez que maximima la función y vida del nuevo órgano, según un estudio revelado hoy en el Congreso Mundial de Transplante de Boston (Estados Unidos).

Los resultados del studio Symphony, que implicó a 1.645 pacientes, mostraban una función renal muy mejorada, hasta una reducción del 65% en el rechazo inicial y hasta una mejora del 6% en la supervivencia del órgano para pacientes que recibieron 'CellCept' más una combinación de tacrolimo de dosis baja. Esto podría significar que, si todos los receptores de riñón por primera vez siguiesen este régimen, podrían salvarse casi 2.500 órganos en el primer año posterior al transplante.

El principal investigador, el profesor Henrik Ekberg de University Hospital, Malmö, Suecia, señaló que "los resultados del estudio son un desarrollo emocionante y muy esperado tanto por los pacientes como por los médicos". "Los nuevos fármacos inmunosupresores han reducido significativamente los índices de rechazo del nuevo órgano. Sin embargo, los pacientes todavía desarrollan graves efectos secundarios debido al uso a lo largo de toda la vida de algunos de estos medicamentos", continuó.

El objetivo ahora es "definir el equilibrio óptimo de estas combinaciones para prolongar la vida del paciente y su órgano trasplantado. Symphony ofrece ahora la respuesta para los doctores de que el mejor régimen para el paciente hoy es 'CellCept' y tacrolimo en baja dosis, esteroides y tratamiento de inducción", explicó este experto.

Para prevenir que el sistema inmunitario del paciente rechace un nuevo riñón, las combinaciones inmunosupresoras han contenido tradicionalmente una alta dosis de inhibidores de la calcineurina (CNIs), que son ahora conocidos por causar un daño renal debido a efectos secundarios tóxicos. Este daño puede llevar a la pérdida del nuevo riñón y un retorno a la diálisis. La formación tóxica de algunas combinaciones puede también generar otras complicaciones, como la diabetes y la enfermedad cardiovascular, que es la causa principal de muerte tras trasplante.

Por ello, la comunidad de trasplantes ha reconocido firmemente la necesidad de estrategias probadas para reducir la toxicidad y mejorar la supervivencia a largo plazo. El estudio "ofrece el primer paso hacia un mejor entendimiento del tratamiento inmunosupresivo óptimo", añadieron los especialistas.