20 de enero de 2020

Dos especies de bacterias podrían ayudar contra la resistencia a antibióticos

Dos especies de bacterias podrían ayudar contra la resistencia a antibióticos
Bacterias de MRSA bajo el microscopio. - NATHALIE BALABAN AND JIAFENG LIU

MADRID, 20 Ene. (EUROPA PRESS) -

Científicos del Trinity College de Dublín (Irlanda) han descubierto que dos especies muy diferentes de bacterias han desarrollado arsenales de antibióticos distintos y potentes para su uso en la 'guerra' contra sus vecinos bacterianos y, así, contra la resistencia a antibióticos.

"Si bien los dos antibióticos son químicamente distintos, uno es un depsipéptido cíclico (globomicina) y el otro una lactona macrocíclica (mixovirescina), es notable que logran el mismo fin de detener la producción de componentes clave de la envoltura celular en otras bacterias. Esta arma, por lo tanto, mata o debilita a las otras bacterias", explica Martin Caffrey, líder del estudio, que se ha publicado en la revista 'Nature Communications'.

Al trazar un plan preciso de cómo funcionan los antibióticos contra el 'Staphylococcus aureus' resistente a la meticilina (MRSA), los científicos han proporcionado nuevas opciones para los diseñadores de medicamentos que buscan frenar la amenaza global que la resistencia a los antimicrobianos representa para la humanidad.

Si no se desarrollan antibióticos eficaces que contrarresten la resistencia a los medicamentos actuales, las consecuencias podrían ser graves. Se estima que, para mediados de siglo, dentro de solo 30 años, la resistencia a los antimicrobianos provocará una tasa de mortalidad mundial de hasta 10 millones de personas al año. Para 2030, el Banco Mundial estima que el coste será de 3,4 billones de dólares (3.000 millones de euros) en el producto interno bruto (PIB) mundial.

Si bien es importante desde una perspectiva puramente científica entender cómo la naturaleza funciona a nivel molecular, como se ilustra en este trabajo, los hallazgos de los científicos tienen el beneficio añadido de proporcionar a los diseñadores de fármacos planos químicos (o farmacológicos, que explican cómo una estructura molecular se presta a una acción específica, como el efecto de un antibiótico) que se sabe que funcionan para las bacterias en el mundo real.

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