4 de septiembre de 2015

Bayer inicia una campaña para el control de anticoagulación en pacientes con fibrilación

MADRID, 4 Sep. (EUROPA PRESS) -

Bayer HealthCare y la Fundación Española del Corazón han anunciado el inicio de la 'Campaña 2-3', que tiene como objetivo concienciar sobre la necesidad de que los pacientes con fibrilación auricular no valvular mantengan un buen control de la anticoagulación si son tratados con medicamentos antagonistas de la vitamina K.

"Cualquier variación mínima puede elevar significativamente el riesgo de que el paciente sufra un ictus o un sangrado por estar hipo o hipercoagulado", ha explicado el secretario general de la Academia Médico-Quirúrgica Española y experto en Comunicación Audiovisual, Bartolomé Beltrán. Esta campaña está dirigida especialmente a los adultos mayores de 65 años, que representan más del 70 por ciento de los pacientes anticoagulados.

La campaña consistirá en la entrega de folletos en los mercados municipales, centros auditivos y centros especializados de varias ciudades del país. La directora de comunicación de Bayer España, Carlota Gómez, ha señalado que el objetivo es que "los pacientes acudan al médico o enfermera si no consiguen que sus valores de INR estén entre 2 y 3, ya que ellos son quienes pueden tomar las acciones terapéuticas más adecuadas".

Actualmente existen dos tipos de medicamentos coagulantes orales, los antagonistas de la vitamina K y los de acción directa (ACODs). Los primeros pueden interactuar con algunos alimentos u otros medicamentos, por lo que el paciente debe ser monitorizado para comprobar que sus valores de INR en sangre se encuentran en un rango terapéutico entre 2 y 3. Si los niveles son diferentes, el paciente corre el riesgo de sufrir un ictus o un sangrado.

En España, aproximadamente 800 mil personas padecen fibrilación auricular no valvular, un tipo de arritmia que provoca la formación de coágulos en el corazón que pueden llegar al cerebro, por lo que necesitan tomar un tratamiento anticoagulante. Según estudios en la práctica clínica real, el 40 por ciento de los pacientes bajo este tipo de tratamientos no consiguen controlar bien sus niveles de INR.

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