19 de febrero de 2014

Un antidepresivo resulta prometedor frente a la agitación en Alzheimer

MADRID, 19 Feb. (EUROPA PRESS) -

El fármaco antidepresivo citalopram, que se comercializa bajo los nombres 'Celexa' y 'Cipramil' y que también está disponible como medicamento genérico, alivia significativamente la agitación en un grupo de pacientes con enfermedad de Alzheimer.

En dosis más bajas que las evaluadas, el fármaco podría ser más seguro que los antipsicóticos utilizados actualmente para tratar la condición, según los resultados de un ensayo clínico dirigido por investigadores de la Universidad Johns Hopkins, en Baltimore, Maryland, Estados Unidos, que incluyeron otros siete centros médicos académicos en Estados Unidos y Canadá.

Para el estudio, publicado en la edición de este miércoles de la revista 'JAMA', Constantino Lyketsos y sus colegas reclutaron a 186 pacientes con enfermedad de Alzheimer que mostraron una colección de síntomas que incluyen el estrés emocional, el movimiento excesivo, la agresión, la irritabilidad y la desinhibición disruptiva.

Ninguno experimentó un alivio adecuado de los síntomas con terapias no médicas y en algunos fracasó el tratamiento con fármacos antipsicóticos. Aunque los antipsicóticos se utilizan a menudo como medicamentos de primera línea para la agitación relacionada con el Alzheimer, aumentan significativamente el riesgo de derrames cerebrales, ataques cardiacos y muerte, según Lyketsos.

Al inicio del estudio, los pacientes también se sometieron a pruebas para determinar el alcance de su agitación, la memoria y otras habilidades cognitivas y los niveles de estrés de sus cuidadores, un factor fuertemente relacionado con el bienestar de las personas con Alzheimer. Los pacientes fueron separados en dos grupos y durante las siguientes nueve semanas, casi la mitad tomó una dosis aumentada de citalopram que alcanzó su punto máximo de 30 miligramos por día, mientras el resto tomó un placebo de aspecto idéntico.

Al final del periodo de estudio, se les realizó el mismo conjunto de pruebas, así como electrocardiogramas. El fármaco de este estudio se relacionó con efectos adversos sobre la función del corazón, incluyendo latidos cardiacos irregulares, un presagio de un ataque al corazón, pero también se vio que los pacientes tratados con el medicamento tenían un alivio significativo de sus síntomas de agitación según Lyketsos.

En una medida de la agitación, alrededor del 40 por ciento de los pacientes que tomaron citalopram tuvo "un alivio considerable", comparado con el 26 por ciento de los enfermos que tomaron el placebo, además de que los cuidadores de estos pacientes reportaron menos estrés. Sin embargo, las personas del grupo que tomó este fármaco también tenían más probabilidades de sufrir una leve disminución de la función cognitiva.

"No fue enorme, pero medible", destaca Lyketsos, director del Centro de Tratamiento de la Memoria y el Alzheimer de la Universidad Johns Hopkins y director del Departamento de Psiquiatría del Centro Médico Bayview de la misma universidad. A su juicio, resulta preocupante que los pacientes con citalopram presentaban intervalos más largos de QTc, una medida de la función anormal del corazón que aumenta el riesgo de ataques al corazón.

Sin embargo, Lyketsos señala que los medicamentos antipsicóticos que se usan para tratar el aumento de la agitación también elevan el riesgo de ataque cardiaco de la misma forma y, tal vez, incluso más sustancialmente. El equipo espera poner a prueba si una dosis más baja de citalopram puede ser igual de eficaz en el tratamiento de la agitación relacionada con el Alzheimer con menos riesgo para la cognición y la función cardiaca.

Mientras tanto, este experto entiende que el medicamento ofrece una alternativa a los antipsicóticos. "Si la agitación no responde a los tratamientos no farmacológicos y la agitación de su paciente no está mejorando, no hay grandes opciones -afirma Lyketsos--. Pero aquí hay otra opción de medicación que pueda ser más segura que otros medicamentos y parece ser igual de eficaz".

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