30 de septiembre de 2019

Añadir un segundo fármaco reduce recaídas en pacientes de cáncer de ovarios

Añadir un segundo fármaco reduce recaídas en pacientes de cáncer de ovarios
J. Tabernero, R.Vera, I.Durán, A.Cervantes y P.Garrido en rueda de prensa en el ESMO Barcelona 2019EUROPA PRESS

BARCELONA, 30 Sep. (EUROPA PRESS) -

Añadir un segundo fármaco al tratamiento que se administra actualmente tras la cirugía de cáncer de ovarios ayuda a prevenir recaídas, según datos de nuevos estudios presentados en el Congreso 2019 de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO), que se celebra en Barcelona hasta el martes.

El elegido presidente de ESMO para 2022-2023, Andrés Cervantes --jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Clínico de Valencia--, ha destacado que los datos de estos estudios "van a generar una esperanza para las pacientes de cáncer de ovario, que van a hallar una posibilidad de mejorar".

En el congreso, que acoge desde el viernes el recinto Gran Via de Fira Barcelona, se han presentado los resultados del estudio PAOLA-1, un ensayo internacional coordinado por instituciones académicas que incluyó 806 pacientes con cáncer de ovario en fase avanzada (III y IV).

Este concluyó que añadir el tratamiento 'olaparib', un inhibidor de las proteínas PARP, juntamente con el fármaco que suele administrarse, el 'bevacizumab', puede aumentar la supervivencia sin progresión del cáncer en pacientes --tanto las que tienen la mutación genética BRCA como las que no--.

El cáncer de ovario es el quinto más común entre la población femenina y el tumor ginecológico más letal, y la mayoría de pacientes reciben el diagnóstico cuando la enfermedad se encuentra en fase avanzada, y a pesar de responder bien al primer tratamiento, suelen sufrir recaídas tras menos de dos años después del diagnóstico.

El tratamiento actual más frecuente para estas pacientes es el de cirugía y quimioterapia con 'bevacizumab', y PAOLA-1 es el primer ensayo en fase III que analiza la eficacia y seguridad de un fármaco inhibidor de PARP combinado con la quimioterapia habitual en pacientes sin mutaciones en el gen BRCA.

El estudio trató a un grupo con la quimioterapia habitual junto a placebo, y otro con este tratamiento junto al inhibidor 'olaparib', y Cervantes ha explicado que por cada 100 mujeres que experimentaron una recaída en el grupo tratado con el procedimiento habitual, solo recayeron 59 en las que se añadió el segundo fármaco.

Este efecto fue aún más marcado en el subgrupo de mujeres con mutación en el gen BRCA, en las que el riesgo de recaída obtenido añadiendo el inhibidor llegó al 69%, con 100 recaídas en el grupo que recibió placebo frente a 31 en las que recibieron el nuevo tratamiento.

MÁS SUPERVIVENCIA

En el congreso también se han presentado los resultados del estudio con inhibidores de las proteínas PARP realizado por un investigador de la Universidad de Navarra Antonio González, que ha demostrado que el uso del fármaco 'niraparib' después de haber completado la quimioterapia mejoró de forma significativa la supervivencia sin recaída.

"En este caso, la reducción del riesgo en el grupo de tratamiento fue del 38%", ha destacado Cervantes, que ha añadido que hubo una diferencia de cerca de un año en la recaída de ambos grupos.

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