Un uso continuado de esmalte de uñas puede provocar infecciones

Un uso continuado de esmalte de uñas puede provocar infecciones
11 de diciembre de 2018 PIXABAY / ALEHANDRA13

MADRID, 11 Dic. (EUROPA PRESS) -

Hacer un uso continuo de la manicura permanente puede provocar infecciones por hongos o bacterias en las uñas, además de reacciones alérgicas a los químicos que componen los geles y esmaltes, según ha advertido la dermatóloga del Hospital Vithas Nisa Virgen del Consuelo (Valencia), la doctora Lidia Tomas.

La composición química de este tipo de geles y esmaltes también puede ocasionar un problema añadido en la coloración de la uña. "Pueden aumentar la aparición de manchas amarillas y granulomas de queratina, que son las manchas blancas", ha indicado Tomas.

"Además, la uña no recibe directamente la luz solar que aporta la vitamina D, precisamente por tener una capa de esmalte", ha agregado. En este sentido, ha puntualizado que si las uñas están continuamente tapadas pueden enmascarar enfermedades o signos de patologías "como problemas renales, hepáticos, endocrinos y cutáneos".

Por otra parte, para poder endurecer el material acrílico que se coloca sobre la uña, se suelen usar pequeñas lámparas de rayos ultravioleta que con el calor fortalecen la manicura. Pero "a la larga, su uso abusivo puede provocar también daños en la dermis que, aunque aún es un poco pronto para saberlo a la larga, podrían provocar incluso cáncer de piel", ha afirmado la doctora.

La doctora también se ha referido a la utilización de la lima, que pule la lámina ungueal de la uña para dejarla porosa y facilitar la adhesión de las capas de gel hasta conseguir la forma que se quiere. Pasadas unas semanas hay que retirar el gel y el esmalte usado, por lo que hay que volver a limar.

"Como la uña ha perdido dureza y está blanda, al limarla de nuevo muchas veces se llega a perder no sólo la primera capa, sino que se llega a perder por completo la capa ungueal de la uña, que es la encargada de proteger esa parte del cuerpo", ha explicado la doctora Tomas. La uña pierde así su grosor y se debilita, se fractura con frecuencia y pierde su brillo natural.

La doctora aconseja moderación en el uso de geles y esmaltes, y en intentar hacer períodos de descanso para permitir a la uña recuperarse. Además, al hacer la manicura, no hay que eliminar totalmente la cutícula para evitar infecciones o infalaciones de la piel, ya que sirve de barrera protectora.

"Yo recomiendo usar las llamadas uñas de gel de manera ocasional y moderada y dejar que las naturales vuelvan a crecer, descansen y se reparen", ha concluido la experta.