¿Qué es la sinovitis?

RODILLA
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Actualizado: domingo, 27 diciembre 2015 8:28

   MADRID, 27 Dic. (INFOSALUS) -

   En medicina toda condición que finaliza con el sufijo de origen griego '-itis' supone la existencia de inflamación. La membrana sinovial se encuentra dentro de la cápsula articular que engloba la articulación, la unión de dos huesos que posibilita su movimiento, y produce un líquido que lubrica a los huesos y evita que, debido a su función, se erosionen. La inflamación de este órgano es lo que se conoce como sinovitis.

   Según explica a Infosalus el doctor Jesús Tornero, presidente honorífico de la Sociedad Española de Reumatología (SER), la sinovitis es sinónimo de artritis y puede ser aguda o crónica, según su duración, o estar causada por traumatismos, infecciones (bacterias u hongos), depósitos de cristales o enfermedades autoinmunes como el lupus, la psoriasis o la artritis reumatoide.

   La sinovitis o artritis se considera aguda cuando su duración es de menos de 6 meses y en estos casos puede durar sólo unos cuantos días o varias semanas. Las crónicas pueden no extenderse más de un año o bien permanecer a lo largo de toda la vida del paciente de forma continuada o intermitente.

   Las sinovitis agudas ocasionadas por infecciones son cada vez menos frecuentes en España y pueden deberse a la brucelosis (fiebre de malta), una zoonosis ocasionada por una bacteria cuyo reservorio principal son vacas, ovejas, cabras y cerdos, o gérmenes que alcanzan la membrana sinovial a través de intervenciones quirúrgicas o fracturas abiertas.

EL TRAUMA, UN LUGAR COMÚN

   Los traumatismos constituyen la causa más común en las sinovitis transitorias y consisten en una inflamación de la membrana sinovial que produce más líquido en la bolsa articular.

   Los síntomas son la distensión y agrandamiento de la articulación por la acumulación de líquido sinovial que puede contener sangre debido al traumatismo y que origina dolor fuerte, gran rigidez e incapacidad para mover la articulación hasta que se resuelve.

   Estas sinovitis suelen resolverse en menos de un mes o seis semanas con reposo y un tratamiento antiinflamatorio y a veces requieren de una artrocentesis, que supone pinchar en la articulación y sacar el líquido, lo que alivia el dolor de forma considerable.

   "Una correcta exploración física junto a la entrevista clínica ayudan en el diagnóstico diferencial y una radiografía puede descartar la fractura aunque es la ecografía la prueba que se está imponiendo cada vez más en las enfermedades reumatológicas y del aparato locomotor", señala el doctor, que apunta que esta prueba desvela la entidad del derrame y ayuda en la punción guiada en la extracción del líquido, útil tanto a nivel diagnóstico al detectar la posible presencia de sangre como terapéutico, al aliviar el dolor.

   Las sinovitis agudas se resuelven bien y no suelen dejar secuelas pero tras una artritis traumática puede persistir el dolor y requiere de seguimiento pues el traumatismo ha podido producir daños mecánicos estructurales internos que sólo más tarde se revelan. Es el caso por ejemplo de un golpe en la rodilla que puede causar una fisura en el menisco o una lesión en el ligamento cruzado anterior que se diagnosticará más tarde, de ahí la importancia de revisar estas articulaciones golpeadas.

   Los traumatismos son también posibles desencadenantes de las sinovitis agudas que ocasionan los ataques de gota, causados por la acumulación de cristales de ácido úrico, y de pseudogota, en la que interviene la acumulación de cristales de calcio, más común esta última en mujeres y mayores.

SINOVITIS EN LOS MENORES

   En los niños las sinovitis presentan formas particulares, así, las transitorias que suelen localizarse en la cadera ocasionan cojera, dolor en la ingle y una movilidad limitada y suelen tener su origen en una enfermedad vírica anterior. "Son sinovitis autolimitadas en el tiempo ocasionadas por virus y que, aunque impiden al niño andar, pasan en cuatro o cinco días y se resuelven", señala el doctor Tornero.

   En los menores también los gérmenes pueden alcanzar la membrana sinovial debido a que los cartílagos aún no se han cerrado debido al crecimiento y son también casos en los que se suele resolver sin secuelas. Otro caso bien distinto y crónico lo constituye la artritis idiopática juvenil cuyo origen es autoinmune, poco frecuente, pero para la que existen tratamientos cada vez mejores.

¿SE PUEDE PREVENIR UNA SINOVITIS?

   El doctor Tornero señala que si se trata de realizar deportes de riesgo hay que protegerse y estar bien entrenados ya sea esquí, fútbol o cualquier otro deporte de contacto. En la práctica deportiva hay que fortalecer y tonificar la musculatura y llevar las protecciones adecuadas que en caso de impacto amortigüen el golpe.

   "En los mayores es clave la corrección de la agudeza visual y de las lentes progresivas, así como el cuidado en el uso de toda medicación sedante y la vigilancia de los niveles de vitamina D", advierte el reumatólogo, jefe de Servicio de Reumatología del Hospital Universitario de Guadalajara y profesor asociado de Medicina de la Universidad de Alcalá de Henares.