19 de marzo de 2014

Prevenir el pie de atleta

Prevenir el pie de atleta
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MADRID, 19 Mar. (Infosalus/EP) -

   A pesar de su nombre, esta es una infección que puede afectar a cualquier persona, aunque una mayor higiene y mejor calzado la hacen infrecuente entre los más pequeños. Con la llegada del buen tiempo y el cambio de zapatos por la subida de las temperaturas sólo es necesario seguir unos pocos consejos para mantener nuestros pies sanos.

   El pie de atleta es una infección causada por diversos tipos de hongos y que afecta a la zona situada entre los dedos de los pies, sobre todo entre el cuarto y el quinto dedo, y a la planta del pie. Según el tipo de hongo la infección puede ser más o menos agresiva, así, en algunos casos se produce la denominada 'tiña en mocasín' con la afectación de todo el pie y una sequedad intensa de este.

   Según explica a Infosalus el doctor Josep González, Jefe de Servicio del Instituto de Dermatología Avanzada (IDERMA) del Hospital Universitario Quirón Dexeus en Barcelona, en sus primeras fases la sintomatología es reducida y es con su avance cuando la persona afectada acude al médico debido a molestias como el picor y el dolor y su extensión al resto del pie.

   Su denominación se deriva de que es una infección que se da en los lugares donde ha pisado otra persona y en las sociedades occidentales se contagia en piscinas, vestuarios, cambiadores, duchas públicas, instalaciones vinculadas en gran medida a la práctica deportiva. En culturas como la musulmana también es muy común por la costumbre ritual de descalzarse en las mezquitas.

   Según explica el especialista muchas personas no acuden a la consulta del médico y sufren una extensión de la infección a otras partes del cuerpo, sobre todo a las ingles. Esta afectación no depende de la existencia de un sistema inmune más debilitado, ya que refiere a las capas superficiales de la piel.

   El tratamiento es fácil y en tres o cuatro semanas la infección ha desaparecido pero con la mejoría muchos pacientes abandonan la terapia, lo que favorece que la infección reaparezca. En los casos de infección localizada se aplican cremas antifúngicas y en los casos de resistencia al tratamiento se emplean antifúngicos por vía oral.

   La enfermedad no es extremadamente contagiosa pero si existe hay que extremar las precauciones en el uso de toallas, alfombras de baño y suelos. Para no propagar la infección se aconseja evitar el contacto del pie desnudo con otras superficies mediante un calzado adecuado.

Consejos para prevenir el pie de atleta

El doctor González señala a Infosalus 6 consejos básicos para evitar la infección por primera vez o recaer en ella:

1. Después de la ducha hay que secar muy bien los pies, sobre todo entre los dedos. Mantener los pies secos es una de las condiciones que más dificultan la proliferación de estos hongos.

2. Hay que utilizar chanclas o calzado adecuado en piscinas, duchas y vestuarios comunitarios. No hay que olvidar que estas instalaciones también se encuentran en playas y campamentos donde las tablas de madera con surtidores de agua para limpiar los pies pueden ayudar a propagar estos hongos. La precaución también puede trasladarse a otras instalaciones públicas como hoteles o balnearios.

3. Hay que cambiar de calcetines con la frecuencia que sea necesaria para que se mantengan limpios, sobre todo en los casos en los que exista sudoración.

4. El calzado debe permitir una correcta transpiración del pie que evite la humedad del sudor y con ello la existencia de un ambiente propicio para la infección. Pueden ser de fibras naturales o que posean condiciones para mantener el calzado seco con más facilidad.

5. Si se convive con alguien que padezca pie de atleta hay que minimizar el riesgo de contagio y no compartir toallas, calzados o cualquier textil que tenga contacto con su pie desnudo.

6. Existen antifúngicos genéricos preventivos que pueden emplear quienes hayan sufrido más de una infección y evitar así en la medida de lo posible su reaparición.

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