El falso mito de que la ortodoncia provoca recesión gingival y lo que de verdad la provoca

El falso mito de que la ortodoncia provoca recesión gingival y lo que de verdad la provoca
31 de agosto de 2018 PIXABAY / ELIJAHSSONG

MADRID, 31 Ago. (EUROPA PRESS) -

El hecho de llevar ortodoncia se asocia a multitud de mitos. Destacan que llevar ortodoncia es sólo para la adolescencia, que hay que modificar los hábitos alimentarios al llevarla o que la resina que se usa para pegar los brackets mancha los dientes.

Sin embargo, uno de los mitos más comunes que se relacionan a llevar ortodoncia es que puede provocar recesión gingival. La Sociedad Española de Ortodoncia y Ortopedia Dentofacial (SEDO), que desmiente esta creencia, explica que la recesión gingival es un proceso en el que las encías se retraen y dejan al descubierto la raíz del diente y otras partes que antes se econtraban ocultas bajo el tejido.

El tratamiento ortodóncico en sí no hace que las encías suban, pero matiza que si ya existe un proceso de pérdida de hueso debido a una enfermedad periodontal no controlada, la ortodoncia puede agravarla.

Insiste en que las encías han de estar en buen estado de salud, que no estén inflamadas, que no sangren, y también hay que ponerse en manos de un buen especialista para que quien realice el tratamiento no haga movimientos que puedan daña el periodonto.

El periodonto es la estructura a través de la cual el ortodoncista mueve los dientes. Por ello, el éxito de un tratamiento ortodóncico depende en parte de que los tejidos periodontales estén sanos. La SEDO recomienda una valoración del estado de las encías antes de un tratamiento ortodóncico.

La Organización Mundial de la Salud informa de que las enfermedades periodontales graves, que pueden desembocar en la pérdida de dientes, afectan a un 15 o 20 por ciento de los adultos de edad media, entre 35 y 44 años. Si las encías ya no están bien y hay una enfermedad periodontal activa, existe más pérdida de hueso al llevar ortodoncia y, como consecuencia, la encía sube.

"Al mover los dientes con ortodoncia en realidad lo que se está haciendo es destruir hueso en un lado y crear hueso en otro. Normalmente, en un tratamiento ortodóncico se forma hueso a la misma velocidad que se elimina", ha explicado el presidente de la SEDO, Juan Carlos Pérez Varela.

"Sin embargo, si se inicia la ortodoncia en una situación de enfermedad periodontal se va a destruir más hueso del que se va a formar porque el proceso de eliminación de hueso será más rápido que el proceso de creación, con lo cual la encía sube", ha añadido.

La implicación más "grave", según Pérez Varela, que provoca la recesión gingival no es el problema estético, ya que una sonrisa de dientes alargados se conoce como 'cadavérica', ni que incremente la sensibilidad dental. Es que "el hueso se destruye".

Por otra parte, la recesión gingival aumenta el riesgo de padecer caries. La razón es que el cemento radicular que está alrededor de la raíz es muy vulnerable a la caries y muy complicado de reconstruir cuando se daña. La Organización Mundial de la Salud dice que entre el 60 y 90 por ciento de los escolares y casi el 100 por ciento de los adultos tienen caries en todo el mundo.

¿QUÉ FACTORES PARTICIPAN EN LA APARICIÓN DE LA RECESIÓN GINGIVAL?

La SEDO especifica que la recesión gingival es una patología de origen multicausal. Su prevalencia y gravedad suele aumentar con la edad, y el área más afectada es la región de los incisivos inferiores. Aparece por estos factores, según el organismo:

- El factor genético "es el más importante".

- El paso de los años.

- Personas que, si tienen predisposición a la enfermedad periodontal, no la controlan y no mantienen una buena higiene ni evitan los factores que la agravan, como el tabaco o el alcohol.

Los factores desencadenantes de la patología son la inflamación asociada a la placa dental, un incorrecto cepillado dental intenso, un trauma oclusal y un movimiento ortodóncico fuera del límite de proceso alveolar.