Desmontamos ocho mitos sobre implantes dentales

Desmontamos ocho mitos sobre implantes dentales
7 de noviembre de 2018 GETTY//CATALIN205 - ARCHIVO

MADRID, 7 Nov. (EDIZIONES) -

En los últimos años, la implantología dental ha vivido una auténtica eclosión en España, ya que en muchos casos es el mejor tratamiento para solucionar ausencias dentales. Sin embargo, la falta de información provoca la aparición de mitos y falsas creencias sobre los implantes que llegan a confundir a muchos pacientes que se plantean un tratamiento y que puede tener consecuencias en su salud bucodental.

A diferencia de las dentaduras postizas convencionales, más propiamente denominadas prótesis dentales removibles, los implantes pueden considerarse su evolución, los implantes dentales se 'atornillan' directamente en el hueso del maxilar o la mandíbula del paciente, logrando una fijación mucho mejor.

Sobre estas 'raíces dentales artificiales', el odontólogo coloca una prótesis dental, confeccionada en materiales cerámicos en un laboratorio protésico, que imita la estética y las propiedades físicas del esmalte natural de los dientes.

La odontóloga de la Dirección Asistencial de Sanitas Dental, Manuela Escorial, ha elaborado una recopilación de algunos de los mitos más extendidos que suelen dar lugar a numerosas preguntas en la consulta del dentista.

1. Los implantes dentales pueden producir alergias o rechazos. Esto no es cierto, los implantes no producen alergia ni rechazo, ya que el titanio -que es el material del que están hechos- es biocompatible con nuestro cuerpo y, por tanto, es muy raro que se produzca una reacción alérgica o que el cuerpo no acepte la nueva pieza.

Lo que sí puede ocurrir es que no se consiga la osteointegración entre este material y el hueso del paciente, un proceso necesario para mantener adecuadamente el implante en boca. Este hecho, que solo ocurre en un 2% de los tratamientos, puede estar causado por infecciones previas o posteriores, o por otros factores como una mala higiene bucodental.

2. Cualquier dentista puede colocar implantes. La experta recuerda que la implantología es una especialidad odontológica que reviste una gran complejidad. Por tanto, se trata de una disciplina que requiere una alta especialización por parte del odontólogo, "ya que son muchos los factores que definen la técnica quirúrgica que hay que utilizar, el tipo de implante a seleccionar, así como conocer y actuar frente a los factores de riesgo que presente el paciente", apunta la odontóloga Escorial.

3. Los implantes son solo para personas mayores. Los implantes son la mejor opción para aquellas personas que hayan perdido uno o varios dientes, sea cual sea su edad. Aunque sí hay que tener en cuenta que en pacientes jóvenes se debe esperar a que finalice el crecimiento óseo, es decir a partir de los 18 años aproximadamente.

4. La colocación de implantes es un tratamiento largo y doloroso. La experta afirma que se trata de un tratamiento complejo, pero no es doloroso ya que la colocación del implante se realiza bajo anestesia local, que también podría estar acompañada de sedación asistida. En cuanto al postoperatorio, siempre hay que seguir las recomendaciones del cirujano, pero es un proceso en general poco molesto.

5. Una vez que te ponen los implantes, te olvidas. Esto no es verdad, ya que los implantes dentales exigen un cuidado y mantenimiento rigurosos, y no deben tratarse como si fuesen dientes. Se defienden mucho peor ante las infecciones, y por ello es fundamental realizar un seguimiento y llevar a cabo una limpieza adecuada para evitar la acumulación de sarro y placa bacteriana.

6. Si un paciente no tiene suficiente hueso, no puede ponerse un implante. Esta es un creencia muy extendida pero la verdad es que la colocación de los implantes dentales suele realizarse sobre el hueso maxilar, aunque en la actualidad se ha desarrollado una técnica para insertarlos en el hueso del pómulo.

7. El implante deja un aspecto artificial. La experta afirma que esto es falso ya que los implantes se aferran al hueso del maxilar o la mandíbula del paciente, como las raíces de los dientes naturales y le permiten comer, reír, hablar... con total normalidad, sin temor a que su prótesis se mueva o se caiga. Además, se adaptan perfectamente (color, forma y tamaño) a la persona y a su dentadura.

8. Los implantes son para siempre. En este caso, la experta afirma que se trata de una afirmación que es relativa ya que si se produce correctamente la osteointegración, el éxito a largo plazo de un implante es muy elevado. Se calcula que más de un 90% de los pacientes que han elegido este tratamiento conservan su implante 15 años después de la intervención.

No obstante, hay factores que contribuyen a una mala integración en el hueso, en especial, si aparece una enfermedad conocida como periimplantitis, que es la inflamación e infección crónica en el tejido que rodea el implante, y que si no se controla, puede ocasionar la pérdida del implante.

"Para evitar este problema, el paciente deberá extremar su higiene oral y acudir regularmente a las revisiones con su dentista. También sería muy recomendable que, si es fumador, abandonase el tabaco", asegura la odontóloga de Sanitas Dental.

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