CRISPR para cirugía plástica: evitar malformaciones en la cara o el rechazo de trasplantes

CRISPR para cirugía plástica: evitar malformaciones en la cara o el rechazo de trasplantes
31 de octubre de 2018 IDERMA - ARCHIVO

MADRID, 31 Oct. (EUROPA PRESS) -

La técnica de edición del genoma CRISPR será un "salto transformador" en la cirugía plástica, con posibles avances que comprenden prevención de malformaciones craneofaciales, injertos terapéuticos de la piel o nuevos tipos de trasplantes sin rechazo, según se asegura en un artículo publicado en la edición de noviembre de 'Plastic and Reconstructive Surgery', la revista médica oficial de la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos (ASPS, por sus siglas en inglés).

"El impacto potencial de CRISPR en el tratamiento de enfermedades humanas incluye varias áreas importantes para el cirujano plástico, como oncología, curación de heridas, inmunología y malformaciones craneofaciales", comenta el cirujano miembro de ASPS Eric Chien-Wei Liao, del Harvard Medical School en el Hospital General de Massachusetts (Estados Unidos).

En un artículo especial sobre medicina regenerativa, Liao y otros expertos destacan los posibles usos e impacto en la cirugía plástica y reconstructiva de la técnica de edición del genoma CRISPR. "Está revolucionando el potencial de la terapia génica debido a su simplicidad, especificidad, eficiencia, bajo costo y versatilidad. Las aplicaciones potenciales de CRISPR son numerosas y ciertamente afectarán la cirugía plástica y reconstructiva", aseguran estos investigadores.

En su artículo, los autores discuten algunas áreas clave en las que CRSIPR tiene "implicaciones previsibles" para la cirugía plástica. Todo ello, puntualizan, si superan los "muchos" desafíos que aún debe superar esta técnica, como posibles efectos fuera de objetivo, su alto coste, la regulación de las distintas agencias a nivel internacional, o los problemas éticos relacionados con la edición genética de células y tejidos humanos.

Sobre su aplicación en malformaciones craneofaciales, apuntan que los estudios con CRISPR ya han dado lugar a nuevos conocimientos sobre las vías de desarrollo craneofacial. "CRISPR permite la identificación rápida de mutaciones genéticas individuales, y algún día puede conducir a la capacidad de corregir mutaciones y prevenir el desarrollo de labio leporino, paladar hendido y otras malformaciones congénitas", aseguran los científicos en su artículo.

Además, avanzan que CRISPR puede conducir a nuevos enfoques para la reparación y regeneración de huesos, cartílagos, nervios y músculos, así como a la curación de heridas. También podría ser posible la creación o modificación de las células propias del paciente para injertar o reemplazar tejidos dañados, estimular el desarrollo celular o modular las funciones inmunitarias, detallan Liao y el resto de coautores.

Por último, adelantan que la edición de genes con CRISPR también posibilita la reprogramación de los alotrasplantes compuestos vascularizados, como los trasplantes de cara o mano, para promover la tolerancia y prevenir el rechazo del sistema inmunitario del receptor. Igualmente, señalan que los enfoques de modulación inmune similares también podrían promover la tolerancia de los tejidos de donantes animales (xenotrasplante).

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