5 de marzo de 2019

Consecuencias de la maloclusión en nuestra salud

Consecuencias de la maloclusión en nuestra salud
PIXABAY - ARCHIVO

MADRID, 5 Mar. (EUROPA PRESS) -

La forma de nuestra mandíbula al morder afecta al factor estético, ya que determina en gran medida la estructura facial. Pero también, una alteración en la mordida, caracterizada por el mal alineamiento de los dientes, supone consecuencias negativas para nuestra salud y puede producir ciertas sensaciones de incomodidad en lo referido a actividades rutinarias como dormir o comer.

Además, una maloclusión puede ser el origen de determinados problemas que pueden afectar al rendimiento deportivo, determinadas tendinitis y mialgas tienen su origen en infecciones bucodentales, han asegurado desde el Consejo de Dentistas.

La mordida ideal, que se identifica como 'clase I', es aquella en la que los dientes del arco superior encajan perfectamente con los de la arcada inferior. Esto se produce porque el maxilar y la mordida han tenido un crecimiento armónico.

Desde la clínica dental Ferrus & Bratos han analizado las consecuencias que puede causar la maloclusión:

1. Desgaste y rotura de dientes. La mala alineación de las piezas dentales provoca que exista un mal contacto entre las mismas, por lo que una mala mordida puede provocar sobrecargas, desgaste de los dientes e incluso fracturas en los casos más extremos, según han señalado desde la clínica.

2. Dolores articulares. Una alteración en la mordida ocasiona una "tensión en la mandíbula a la hora de masticar", que puede causar dolores en la articulación de la boca, cervicales, cabeza y oído entre otros.

3. Fractura de coronas y caída de empastes. Los expertos han asegurado que esta tensión producida por la mala alineación y contacto de los dientes conlleva una menor duración de los tratamientos dentales.

4. Caries y enfermedades periodontales. Además, la mala colocación dental dificulta en gran medida el cepillado, por lo que se producen una acumulación de alimentos que ocasiona la aparición de caries e infecciones.

La doctora Patricia Bratos, ortodoncista y confundadora de la clínica, ha explicado como los tratamientos dentales se dirigen a conseguir una mordida de 'clase I'.

"Aunque muchos casos de maloclusión pueden ser corregidos mediante ortodoncia, existen otros en los que la causa es esquelética. En estas situaciones, la ortodoncia se debe combinar con una cirugía ortognática", ha señalado la experta.

Según han señalado desde el Consejo de Dentistas, aproximadamente el 14 por ciento de los individuos de 15 años presenta maloclusión moderada severa, que requiere tratamiento ortodóntico, y añaden que "el porcentaje de portadores de ortodoncia alcanza un 10,9 por ciento y un 17,8 por ciento a los 12 y 15 años respectivamente".