Cardio o fuerza: no todos los tipos de entrenamiento afectan igual a las hormonas de tu cuerpo

Cardio o fuerza: no todos los tipos de entrenamiento afectan igual a las hormonas de tu cuerpo
27 de agosto de 2018 PIXABAY - ARCHIVO

MADRID, 27 Ago. (EUROPA PRESS) -

Los investigadores de la Universidad de Copenhague, Dinamarca, han descubierto que los distintos tipos de entrenamiento -ejercicio cardiovascular y de fuerza, por ejemplo- afectan de forma diferente a las hormonas.

"Por supuesto, es muy emocionante para nosotros, los investigadores, ver cómo las diferentes formas de actividad física realmente afectan el cuerpo de manera diferente. Hemos sabido sobre los efectos de varias formas de entrenamiento sobre hormonas más conocidas como la adrenalina y la insulina durante mucho tiempo, pero el hecho de que el entrenamiento de fuerza y el ejercicio cardiovascular afecten las hormonas FGF de manera diferente es nuevo para nosotros ", ha declarado el profesor asociado del Centro de Investigación Metabólica Básica de la Fundación Novo Nordisk, Christoffer Clemmensen.

Los investigadores han demostrado que el entrenamiento cardiovascular en una bicicleta estática aumenta hasta tres veces la producción de la hormona FGF21 que el entrenamiento de fuerza con pesas.

"El entrenamiento de resistencia en una bicicleta tiene un efecto tan marcado en la hormona metabólica que sabemos que debería examinar más de cerca si esta regulación de FGF21 está directamente relacionada con los efectos de mejora de la salud del ejercicio cardiovascular. El potencial de FGF21 como fármaco contra la diabetes, la obesidad y trastornos metabólicos similares se está probando actualmente, por lo que el hecho de que podamos aumentar la producción nosotros mismos a través del entrenamiento es interesante", ha explicado Christoffer Clemmensen.

En concreto, han estudiado los efectos en 10 hombres jóvenes sanos, que se dividieron aleatoriamente en dos grupos e hicieron ambas formas de entrenamiento una vez a la semana. Por un lado, el ejercicio de cardio consistió en andar en bicicleta a un nivel de ingesta máxima de oxígeno del 70 por ciento, mientras que el entrenamiento de fuerza consistió en cinco ejercicios repetidos 5 x 10 veces e involucrando los principales grupos musculares en el cuerpo.

Los investigadores también han medido el contenido en la sangre de otra hormona, FGF19, que, entre otras cosas, se ha relacionado con el crecimiento muscular en pruebas con animales, debido a estos estudios previos, los investigadores esperaban que el entrenamiento de fuerza tuviera un efecto sobre esta hormona.