19 de agosto de 2019

El agua de las piscinas y la mala higiene favorecen la aparición de infecciones oculares en portadores de lentillas

El agua de las piscinas y la mala higiene favorecen la aparición de infecciones oculares en portadores de lentillas
Lentillas.COOCYL - ARCHIVO

MADRID, 19 Ago. (EUROPA PRESS) -

El agua de la piscina y la mala higiene son las principales causas de infecciones oculares por lentes de contacto durante la época estival, según ha destacado el doctor José Luis Güell, coordinador del Departamento de Córnea, Catarata y Cirugía Refractiva del Instituto de Microcirugía Ocular (IMO), quien ha añadido la "importancia" de extremar los hábitos de higiene para evitar futuras complicaciones.

En este sentido, el experto ha apuntado que en verano se dispara el uso de lentillas, así como la tendencia a quitarse y ponerse las mismas, "por lo que las condiciones de higiene suelen ser más precarias". De este modo, ha puesto de relieve la "importancia" de conservar correctamente las lentillas, fundamentalmente en aquellas que son de uso semanal o mensual.

Asimismo, ha apuntado que el uso de lentillas hace que el ojo no reciba el oxígeno suficiente, lo que puede causar sequedad y dañar la córnea. Así, pueden aparecer lesiones como queratitis o defectos epiteliales corneales que requieren un tratamiento de antibióticos o lubricantes. En caso de complicaciones, se puede recurrir a un trasplante de córnea.

Por otra parte, el contacto con el agua supone otras de las principales vías que causan infecciones oculares en los portadores de lentillas durante verano. Como medida de prevención, los expertos de IMO han recomendado utilizar los desinfectantes adecuados y evitar bañarse con lentes de contacto.

En las piscinas la patología más común es la queratitis infecciosa, que en un 70 por ciento de los casos afecta a aquellas usuarios de lentillas que hacen un uso inadecuado de la misma. Frente a ella, el doctor Güell ha puesto de relieve la "importancia" del diagnóstico precoz, ya pueden llegar a provocar una pérdida de visión. Por su parte, en la playa se presentan menos riesgos por la presencia de yodo y otros antisépticos en el agua.

Sin embargo, el experto ha recomendado acudir rápidamente al oftalmólogo después de una jornada de baño si se tienen síntomas como irritación, enrojecimiento ocular, dolor o visión borrosa. Por último, ha concluido que "el portador de lentes de contacto tiene un riesgo crónico de complicaciones corneales, superior al que puede asociarse a una cirugía refractiva".

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