22 de julio de 2019

Ventajas de la hemodiálisis con citrato en la enfermedad renal crónica

Ventajas de la hemodiálisis con citrato en la enfermedad renal crónica
HemodiálisisFLIKCR/GALERIA DEL MINISTERIO DE DEFENSA DEL PERÚ

MADRID, 22 Jul. (EUROPA PRESS) -

La hemodiálisis con citrato reduce las complicaciones, como la presión arterial o hipotensión, en pacientes con enfermedad renal crónica, según un estudio multicéntrico promovido por la Sociedad Española de Nefrología (SEN).

En concreto, el trabajo ha mostrado que el tratamiento de la enfermedad renal crónica mediante hemodiálisis con citrato, y sin acetato, tiene importantes beneficios en pacientes renales, entre los que destaca una mayor tolerancia y estabilidad hemodinámica.

Asimismo, la investigación ha evidenciado otros efectos positivos, como un mejor control de equilibro ácido base, disminuyendo la aparición de alcalemia postdiálisis (exceso de bicarbonato en la sangre), así como los niveles de calcio en los pacientes renales después del tratamiento con esta técnica.

El líquido de diálisis (LD) es un elemento fundamental en la diálisis, ya que durante ésta se producen distintas transferencias entre el líquido y la sangre del paciente a través del dializador o membrana de diálisis, para depurar la sangre, por lo que su composición es clave para el éxito o fracaso del tratamiento.

En su fabricación se mezclan tres componentes: agua tratada, concentrado de bicarbonato y concentrado ácido, en este último se incluyen los electrolitos necesarios como sodio, potasio o calcio. Para evitar la precipitación de carbonato cálcico y magnésico que se produce en el LD por la adición de bicarbonato, es necesario añadir un ácido como estabilizant, el cual puede ser acetato o citrato.

El ácido habitualmente utilizado en la hemodiálisis es el acetato, aunque conlleva efectos secundarios como la inestabilidad hemodinámica, producida por la vasodilatación mediada por la liberación de óxido nítrico y la activación de citoquinas proinflamatorias por la hipoxia. Por su parte, aunque el líquido de diálisis con citrato está comercializado desde hace más de 15 años, la información sobre los posibles efectos basados en estudios previos en pacientes renales es limitada.

"Por eso el objetivo de este trabajo ha sido aportar mayor evidencia y confirmar los efectos beneficiosos del citrato, comparando el efecto de la hemodiálisis con citrato y acetato sobre una serie de parámetros clave en el tratamiento con hemodiálisis de las personas con enfermedad renal. Entre estos se ha analizado el equilibrio ácido base, el metabolismo del calcio, fósforo y magnesio, la eficacia dialítica, la coagulación, la inflamación y la estabilidad hemodinámica en los pacientes sometidos a este tipo de tratamiento", ha dicho la doctora del Hospital Universitario Infanta Leonor, coordinadora del estudio y miembro de la Junta Directiva de la SEN, Patricia de Sequera.

MENOS EPISODIOS DE HIPOTENSIÓN ARTERIAL

En el estudio, de carácter prospectivo, aleatorizado y cruzado, se incluyeron un total de 56 pacientes (84% hombres y 16% mujeres) con una media de 65 años de edad, que fueron observados durante 32 semanas de tratamiento, de forma aleatorizada fueron tratados 16 semanas con líquido de diálisis con acetato o citrato y después otras 16 semanas con el otro líquido de diálisis.

De esta forma, los expertos encontraron diferencias en los valores posdiálisis referente al bicarbonato, calcio, magnesio y la hormona paratiroidea (PTH), en contraposición a los parámetros prediálisis, que no presentaron diferencias. No obstante, han asegurado que el resultado "más importante" obtenido es que se han registrado menos episodios de hipotensión arterial durante las sesiones con el citrato.

De hecho, de las más de 4.400 sesiones de hemodiálisis realizadas, un total de 311 sesiones con líquido diálisis con acetato (14,1%) cursaron hipotensión, mientras que en 238 sesiones con líquido diálisis con citrato (10,8%) cursaron hipotensión. Asimismo, el estudio determinó una menor caída de volumen sanguíneo máximo con el uso del citrato frente al acetato.

Finalmente, la investigación ha evidenciado que los pacientes que se encuentren en tratamiento de hemodiálisis podrían beneficiarse de utilizar el citrato en el líquido diálisis en situaciones como calcificaciones vasculares, hipercalcemia, pacientes con indicación de reducir la heparina o diálisis sin heparina, hormona paratiroidea baja o enfermedad ósea adinámica, inestabilidad hemodinámica, o alcalosis metabólica posthemodiálisis.

Al mismo tiempo, en aquellos pacientes que presentan cefalea, insuficiencia respiratoria con retención de carbónico, hepatopatía crónica avanzada, hipermagnesemia, malnutrición o dificultad para alcanzar la dosis de diálisis prescrita.

El estudio ha sido desarrollado por nefrólogos e investigadores de 8 hospitales españoles: Universitario Infanta Leonor de Madrid, Santa Lucía de Cartagena (Murcia), Hospital Galdakao en Vizcaya, Doce de Octubre de Madrid, Complejo Hospitalario de Ourense, Hospital Universitario de Guadalajara, Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, y el Hospital Universitario Infanta Sofía de Madrid.