22 de junio de 2009

De la Vega denuncia que los derechos sexuales y reproductivos son aún una "utopía" en los países en vías de desarrollo

Destaca la educación como un antídoto para la prevención de la mortalidad materno-infantil, el control de hijos o la lucha contra las enfermedades de transmisión sexual.

MADRID, 22 Jun. (EUROPA PRESS) -

La vicepresidenta primera del Gobierno de España, María Teresa Fernández de la Vega, denunció hoy, en la bienvenida oficial del Foro Internacional sobre Salud Sexual y Reproductiva, que el derecho a la salud de la mujer es aún una "utopía" en los países en vías de desarrollo.

La vicepresidenta señaló que "en muchos lugares los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres son abordados meramente en función de su papel como madres, e incluso en ese aspecto carecen de la mínima seguridad sanitaria. La gran lacra de la fístula obstétrica es buena muestra de ello", apuntó.

Según manifestó, "la salud sexual y reproductiva es mucho más que atender partos, es un asunto de salud pública, y no verlo así es ver la salud de nuestras sociedades desde una gran miopía". En este sentido, exigió el reconocimiento de los derechos sexuales y reproductivos de la mujer, ya que, según subrayó, de esto depende buena parte de la convivencia. "Aquello que más nos diferencia, nuestra sexualidad, la capacidad femenina de procrear, ha de ser el primer factor de igualdad", precisó de la Vega.

En este sentido, denunció que enfermedades sexuales, como el sida, sean dolencias cada vez más feminizadas, ya que casi la mitad de los 40 millones de personas infectadas son mujeres y, de ellas, el 77 por ciento son africanas. "Casi tres de cada cuatro mujeres con sida son africanas, son datos dramáticos", lamentó.

De la Vega insistió en que la educación es un "antídoto" en este panorama. "Un mayor nivel educativo de las mujeres está directamente relacionado con una mejora de calidad de vida", señaló y destacó su importancia en cuestiones como la prevención de la mortalidad materno-infantil, el control de hijos o la prevención de enfermedades de transmisión sexual.

"La educación reduce la enfermedad, y el drama de los embarazos no deseados, una de las situaciones más difíciles y traumáticas a las que se puede enfrentar una mujer, y son muchas las que lo hacen, ya que cada año se estima que 46 millones mujeres en todo el mundo recurren al aborto para evitar embarazos no deseados y, en muchas ocasiones, en pésimas condiciones sanitarias", indicó de la Vega.

ABORTO, DISCUSIÓN "APARENTEMENTE" SUPERADA

En cuanto a la situación española, la vicepresidenta primera señaló que los cambios legislativos sobre el aborto han vuelto a llevar a discusiones que "aparentemente" estaban ya superadas. "En la defensa de los derechos sexuales y reproductivos nada está permanentemente conquistado, siempre estarán ahí, al acecho, los sectores más retrógrados y más reaccionarios de nuestra sociedad, y siempre estarán ahí quienes creen que tienen la patente de la moral social", criticó.

De la Vega señaló que el reconocimiento de los derechos de las mujeres son los factores que impulsan el progreso y los que cimientan la democracia misma. "Es necesario que en el espacio público esté la mujer, porque la democracia tiene como promesa fundacional que todos cuenten por igual", dijo.

"Defender la igualdad no es sólo hacer lo políticamente correcto, sino hacer sencillamente lo justo, y lo justo es, en estos momentos, apoyar a las mujeres africanas en el impresionante esfuerzo que están haciendo para sacar adelante los hogares, las aldeas y la economía", destacó.

Por su parte, la directora del Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM), Inés Alberdi, señaló que "cuando a una mujer no se le permite ejercer libremente sus derechos sexuales y reproductivos se está ante una situación de violencia de género". Además, denunció que la violencia sexual ha sido utilizada como arma de guerra en todo el mundo en los conflictos mundiales, y señaló que el 30 por ciento de las mujeres admitieron que su primera relación sexual fue forzada.