27 de junio de 2014

Usar técnicas de 'mindfulness' en personas con trastorno mental grave ayuda a mejorar su calidad de vida

OVIEDO/AVILÉS, 27 Jun. (EUROPA PRESS) -

   Un estudio sobre la eficacia del 'minfulness' para mejorar la calidad de vida y el bienestar psicológico de personas con Trastorno Mental Grave (TMG) ha sido una de las novedades presentadas este jueves en el 'XI Simposio Nacional sobre Tratamiento Asertivo Comunitario en Salud Mental', que se celebra en Avilés.

   Miembros del equipo investigador multidisciplinar, que cuenta con cuatro asturianos, han expuesto los resultados de la aplicación de este tratamiento en pacientes de la Unidad Comunitaria de Rehabilitación de Serralta, en Palma de Mallorca, aseverando que el uso de esta técnica contribuye "a reducir el impacto" que tienen sus síntomas sobre la vida diaria de los pacientes.

   Así, a través del entrenamiento en 'Mindfulness' o 'Atención Plena' las personas con trastorno mental grave pueden mejorar "significativamente" su calidad de vida psicológica pese a que los síntomas se mantengan, según se desprende de las conclusiones recogidas por Europa Press.

   En el 'mindfulness' se parte de la observación del propio contenido mental para reconocer cada pensamiento, sentimiento o sensación con el objetivo de aceptarlos sin juzgarlos, ya que el propósito "no es eliminar los síntomas sino cambiar la relación de las personas con éstos". De este modo, el estudio plantea que el entrenamiento en 'Mindfulness' puede ser una "herramienta útil" para reducir el malestar de estos pacientes desde la perspectiva de la rehabilitación, con la finalidad de "mejorar su calidad de vida e integración social".

   La investigación ha sido desarrollada en colaboración entre la Unidad Comunitaria de Rehabilitación (UCR) de Serralta y la Universitat de les Illes Balears por Enric Munar, Emilio López-Navarro, Cristina del Canto, Miriam Belber, Antoni Mayol, Ovidio Fernández y Josep Lluís, quienes apuntan que tras la intervención, los participantes tenían "mejor autoestima, más emociones positivas, menor frecuencia de emociones negativas y mejor imagen corporal".

   Han sido 37 los pacientes de la UCR de Serralta evaluados en este estudio, que se llevó a cabo entre enero y agosto de 2013. En esta primera fase de la investigación, que continúa abierta con otros grupos de intervención, el 76% de los participantes son hombres, con una media de edad de 38,40 años, estudios primarios y una duración media de la enfermedad de 13,76 años.

TRASTORNO MENTAL GRAVE

   Las personas con trastorno mental grave (TMG) suelen ser, en su mayoría, pacientes con historia de trastorno psicótico. De ellos, se observa un alto porcentaje de esquizofrenia, una patología caracterizada por síntomas denominados 'positivos' y 'negativos', que incluye también una duración del trastorno mínima de dos años, así como deterioro progresivo y marcado del funcionamiento personal, laboral, social y familiar.

   Entre los síntomas 'positivos' se encuentran las alucinaciones --percepciones sin estímulo real-- y los delirios --convicción sobre experiencias vividas sin base de realidad--, unos pensamientos que pueden ser analizados y controlados a través de la intervención con diferentes estrategias del 'Mindfulness'.

VIABLE PARA EL SISTEMA NACIONAL DE SALUD

  Y es que, la técnica del 'Mindfulness' está enfocada hacia la "rehabilitación" para que los pacientes puedan "recuperar su funcionamiento habitual en su entorno natural", favoreciendo "la mejora de sus capacidades personales y sociales, el apoyo al desempeño de los diferentes roles de la vida social y comunitaria y, en definitiva, la mejora de la calidad de vida de la persona afectada y de su familia y el apoyo a su participación social en la comunidad de la forma más activa, normalizada y autónoma", indican los investigadores.

   Por ello, dado "el bajo coste" de este tipo de intervención combinada con el tratamiento habitual en las Unidades Comunitarias de Rehabilitación (UCR), como dispositivos extrahospitalarios en los que se desarrolla un trabajo psicoterapéutico individual y grupal, los responsables del estudio consideran que "puede ser integrado dentro del Sistema Nacional de Salud (SNS) como una opción de tratamiento complementaria".