En los últimos 30 años ha aumentado "considerablemente" la vida útil de los riñones trasplantados

En los últimos 30 años ha aumentado "considerablemente" la vida útil de los riñones trasplantados
24 de julio de 2018 FLICKR/ TAREQ SALAHUDDIN - ARCHIVO

MADRID, 24 Jul. (EUROPA PRESS) -

En los últimos 30 años ha aumentado "considerablemente" la vida útil de los riñones trasplantados, según han evidenciado científicos del KU Leyven (Bélgica) y cuya investigación ha sido publicada en la revista 'Kidney International'.

Concretamente, entre 1986 y 1995 el 75 por ciento de los riñones trasplantados todavía funcionaba cinco años después del trasplante, porcentaje que aumentó hasta el 84 por ciento entre los años 2006 y 2015, si bien en la actualidad se mantiene estabilizado.

La vida útil de un riñón trasplantado se sitúa en los 15 o 20 años de media. Cuando el riñón deja de funcionar el paciente vuelve a la lista de espera para obtener uno nuevo, si bien los riesgos son mayores y la posibilidad de encontrar un donante es "más difícil".

De hecho, en la práctica habitual los pacientes que están en esta situación tienen que someterse a un tratamiento de diálisis por un tiempo prolongado o, incluso, durante toda su vida. Para poder evitar esto, los expertos han destacado la necesidad de dar prioridad a extender la vida útil de los riñones trasplantados.

"Los datos de más de 100.000 receptores de riñones trasplantados en Europa desde 1986 hasta 2016 muestran que hemos progresado considerablemente en los últimos treinta años. Entre 1986 y 1995, el 87 por ciento de los riñones trasplantados aún funcionaba un año después del trasplante, y a los cinco años todavía era el 75 por ciento. Entre 2006 y 2015, este número aumentó al 92 por ciento un año después del trasplante y al 84 por ciento cinco años después", han señalado los expertos.

En contra de las expectativas, el estancamiento no tiene nada que ver con el perfil cambiante de donantes y receptores, en cualquier caso. A juicio de los expertos, la explicación se puede encontrar en la forma en que se trata a los pacientes.

"El medicamento utilizado actualmente para evitar que un riñón sea rechazado por el sistema inmunitario del receptor se remonta a los años noventa del siglo pasado. Nuestro conocimiento científico ha aumentado en los últimos 15 años, pero esto no ha resultado en mejores medicamentos. Esto significa que hay una clara necesidad de innovación cuando se trata de trasplantes de riñón", han zanjado.