31 de mayo de 2019

¿Por qué los tratamientos habituales contra la depresión no son efectivos en Huntington?

¿Por qué los tratamientos habituales contra la depresión no son efectivos en Huntington?
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MADRID, 31 May. (EUROPA PRESS) -

Una función alterada de la quinasa Cdk5, una enzima esencial en varias vías de señalización celular, podría explicar el origen de los síntomas depresivos en la enfermedad de Huntington, según ha demostrado un nuevo trabajo preclínico en el que han participado expertos de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud y del Instituto de Neurociencias de la Universidad de Barcelona (UBNeuro).

Cerca del 40 por ciento de los afectados por la enfermedad de Huntington muestra síntomas depresivos, incluso en fases previas a la aparición de la sintomatología motora característica de este trastorno, según explican los investigadores, cuyo trabajo se ha publicado en la revista 'Biological Psychiatry'.

La investigación, liderada por la profesora Silvia Ginés, se centra en la función de la quinasa Cdk5, una enzima esencial en la función neuronal. "En concreto, es importante para la expresión, la distribución y la localización de la familia de receptores NMDA, fundamentales en la fisiología del sistema nervioso, y para la modulación de la plasticidad sináptica y los procesos de aprendizaje y memoria", detallan.

Según trabajos previos del equipo investigador, en el caso de la enfermedad de Huntington la quinasa Cdk5 tiene una implicación compleja en la aparición de los déficits cognitivos, ya que es capaz de alterar la expresión y la funcionalidad de los receptores NMDA. Si bien el papel de Cdk5 en la cognición está ya bastante establecido, poco se sabe acerca de su posible participación en el trastorno depresivo.

Por ello, se plantearon si alteraciones de la quinasa Cdk5 también podían ser las responsables principales de los fenotipos depresivos en la tipología de Huntington. Sus hallazgos han demostrado que, en modelos de ratones de la enfermedad, Cdk5 presenta una mayor actividad en dos regiones cerebrales que se relacionan con procesos de ansiedad y depresión: el núcleo accumbens y la corteza prefrontal.

En este contexto, los expertos querían evaluar si una disminución de la función de la quinasa Cdk5 podía tener beneficios terapéuticos en el tratamiento de la depresión en Huntington. En los modelos, el fenotipo depresivo se manifiesta previamente a la aparición de los síntomas motores o cognitivos más típicos, es decir, mucho antes de la degeneración neuronal.

Las conclusiones del nuevo trabajo revelan que la hiperfunción de la quinasa Cdk5 altera la vía de señalización 'DARPP-32/B-aducina' de forma específica en la región cerebral del núcleo accumbens. "Esta vía tiene un papel destacado en el control de la señalización dopaminérgica y en la estabilidad del citoesqueleto de actina y, por tanto, en unas estructuras llamadas espinas dendríticas, por lo que su alteración puede inducir la pérdida de estos componentes", explican.

Como también apuntan los autores, las vías moleculares relacionadas con la sintomatología depresiva en la enfermedad de Huntington podrían diferir de las de la clásica depresión mayor. "Esto explicaría por qué los tratamientos antidepresivos convencionales, recaptadores de serotonina o monoaminas, tienen poco efecto o incluso empeoran los síntomas motores en muchos de los pacientes con enfermedad de Huntington", concluyen.

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