24 de febrero de 2015

Un total de 56 pacientes esperan por un riñón y 40 por un hígado en el CHUS, que cerró 2014 con 63 trasplantes

La edad media e los donantes del área sanitaria de Santiago fue de 73,8 años, casi diez más que la edad media del conjunto de donantes gallegos

Un total de 56 pacientes esperan por un riñón y 40 por un hígado en el CHUS, que cerró 2014 con 63 trasplantes
HOSPITAL PESET

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 24 Feb. (EUROPA PRESS) -

Un total de 56 pacientes esperan por un riñón y 40 por un hígado en el Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS), que ha cerrado 2014 con 63 trasplantes, número "idéntico" al del anterior ejercicio, pese a que se registró un descenso de donantes efectivos. Tres de los trasplantes de riñón se realizaron entre vivos.

Lo han explicado este martes la directora de Procesos Asistenciales, Sonia Fernández-Arruti Ferro, y la coordinadora de trasplantes del centro, Carmen Rivero, quien ha explicado que en 2014 hubo 37 posibles donantes en el CHUS, aunque en casi un 30 por ciento de los casos se detectaron contraindicaciones médicas para la donación.

Entre las causas de la contraidicación figuran la existencia de un tumor (36,36%), una infección (27,27%), pluripatologías (27,27 por ciento) o el desconocimiento de los antecedentes médicos (9,09 por ciento).

Al margen, de las 26 entrevistas familiares realizadas, en 7 casos se negó la donación, es decir, en el 26,9 por ciento de las entrevistas, una media ligeramente inferior a la gallega.

Entre las causas de la negativa, figura la manifestación previa en vida de rechazo por parte del fallecido, en otros dos casos dudas de la familia sobre la integridad del cadáver, en otra señalaron "desconfianza" hacia el sistema y en otras dos, los familiares rehusaron explicar la razón por la que se negaban.

Finalmente, hubo 19 donantes, pero en uno de los casos no hubo receptor compatible para recibir órganos, aunque sí se pudieron implantes tejidos, por lo que la cifra final de donantes efectivos fue de 18.

Rivero ha destacado el esfuerzo por parte de los profesionales para "aprovechar" los órganos y ha expuesto que se mantuvo el número de trasplantes pese al descenso de donantes, una bajada que --ha remarcado-- no se debe a que aumente la negativa de las familias, sino a la reducción de muertes encefálicas en el hospital y al incremento de contraindicaciones médicas que desaconsejan el uso de los órganos.

EDAD MEDIA DE 73,8 AÑOS

En cuanto a la edad media de los donantes de la gerencia compostelana fue de 73,8 años, casi diez más que la edad media de los donantes gallegos. De hecho, el donante de menor edad tenía 54 años y el mayor 89. Casi el 40 por ciento de los donantes tenía más de 75 años.

En el pasado año, 12 de los donantes fueron hombres y seis, mujeres. la causa principal de la muerte de los donantes fue un accidente cerebrovascular hemorrágico, en el 72,22 por ciento de los casos. Los traumatismos craneoencefálicos fueron la causa de la muerte en el 22,22 por ciento de los donantes, ninguno de ellos producido en accidente de tráfico.

A los 18 donantes efectivos de órganos y tejidos hay que sumar nueve donantes solo de tejidos. En el 62,5 por ciento de los casos pudieron donar dos o más órganos.

La relación de órganos extraídos en el CHUS en 2014 es de 24 riñones a donantes fallecidos y tres a vivos. También hubo 18 extracciones de hígado, cuatro de pulmón, 45 de córneas y ocho de tejido osteotendinoso.

La media de edad de los donantes hepáticos fue de 67,48 años, mientras que la de los donantes de riñón tenían una media de 61,93.

OBJETIVOS PARA 2015

Para 2015, la coordinadora de trasplantes del centro ha subrayado en la necesidad de continuar trabajando para conseguir el mayor número de donantes posibles y ha incidido en la importancia de "formar e informar" a profesionales, pacientes y familias.

También se profundizará en el trasplante de riñón entre vivos. No en vano, ha remarcado que en 2014 se realizaron tres con "muy buenos resultados".

Por otra parte, con respecto a las esperas por un trasplante, ha señalado que habitualmente "no son muy prolongadas" --ha aludido a un año o poco más de un año-- y que la mortalidad en espera es "muy baja".

Desde que se inició el programa de trasplantes en Santiago se han realizado más de 1.600 trasplantes.