27 de octubre de 2015

La toma de decisiones en urgencias debe centrarse en proteger el valor más amenazado

La toma de decisiones en urgencias debe centrarse en proteger el valor más amenazado
EMERGENCIAS 112 COMUNIDAD DE MADRID

MADRID, 27 Oct. (EUROPA PRESS) -

En una situación de urgencia los criterios de toma de decisiones varían algo respecto de las situaciones en las que hay tiempo para hacer las cosas con calma, como hablar con los pacientes, y los casos en los que se exige una respuesta rápida, explica el profesor Diego Gracia, presidente de la Fundación de Ciencias de la Salud, quien entiende que, en este último caso, la toma de decisiones en urgencias debe centrarse en proteger el valor más amenazado.

"La urgencia implica que un valor que consideramos importante, generalmente la vida, está en riesgo, razón por la cual es necesario protegerlo a la mayor velocidad posible", ha señalado durante su intervención en el XVI Ateneo de Bioética: 'La ética en situaciones trágicas', celebrado en el Instituto Internacional, por la Fundación de Ciencias de la Salud, en colaboración con GSK.

En el encuentro también ha participado el doctor José María Navalpotro, médico del SUMMA 112, quien ha centrado su charla en las actitudes de los profesionales ante la parada cardiorrespiratoria. "Aunque los criterios para llevar a cabo una Reanimación Cardiopulmonar (RCP) son parecidos dentro y fuera del hospital, es en el ámbito extrahospitalario donde se hacen más excepciones a la hora de seguirlos, fundamentalmente a cargo del personal de enfermería", apunta.

"La presión ambiental y que la víctima sea un niño, una persona joven o una embarazada, son los motivos que más harían que se hiciera una RCP aún sin estar indicada. La docencia, el entrenamiento del equipo o el fomento de la RCP se haría en pocos casos", añade este experto, quien destaca que, "ante la duda siempre debe empezarse una reanimación, pero también hay que valorar cómo va a quedar el paciente tras ser reanimado y respetar la voluntad de este en relación a la reanimación".

Las implicaciones éticas de estas actitudes vienen dadas por dos aspectos: la rapidez con la que hay que tomar las decisiones y la delgada línea existente entre hacer y no hacer una RCP. Además, "sería necesario que en los colegios e institutos fuera obligatoria la formación en técnicas de RCP, pues lograríamos salvar muchas vidas".

Por su parte, la doctora María Isabel Casado, médico de SAMUR-Protección Civil, ha expuesto las implicaciones éticas derivadas del abordaje de emergencias en la vía pública. "Son las mismas que un intensivista podría tener, cambiando el entorno en el que los profesionales de urgencias desarrollamos nuestro trabajo", afirma.

"A veces es complicado tener en cuenta las consideraciones éticas que sí se pueden llevar a cabo en otros entornos", recuerda destacando que la ausencia de familiares e información sanitaria, o el desconocimiento de las voluntades del paciente, son algunos de los condicionantes más importantes en este sentido.