Sólo mitad de los pacientes que han sufrido un ictus cumple con el tratamiento

Sólo mitad de los pacientes que han sufrido un ictus cumple con el tratamiento
7 de junio de 2018 ONALD REAGAN UCLA MEDICAL CENTER - ARCHIVO

MADRID, 7 Jun. (EUROPA PRESS) -

Solo el 50 por ciento de los pacientes que sobreviven a un ictus cumple con el tratamiento un año después de iniciarlo, a pesar de un tercio padece algún tipo de discapacidad, según se desprende de la campaña de concienciación social '#GeneraciónINVICTUS'.

Además, a menudo los pacientes tienden a sentirse cohibidos y pueden no ser del todo sinceros con su equipo médico, hecho que dificulta el seguimiento de la enfermedad y su recuperación. "Es de vital importancia que el paciente siga con el tratamiento y que esté informado del proceso por parte de su facultativo. La recuperación de un ictus es una carrera de fondo, que exige esfuerzo, constancia y paciencia. Debe iniciarse desde el hospital, durante los primeros días", ha dicho el neurólogo coordinador de la Unidad de Ictus del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, José A. Egido.

Sobre la relación de confianza entre médico y paciente, el doctor ha comentado que los pacientes, familiares y médicos son un equipo porque todos buscan la recuperación. Por tanto, ha destacado la necesidad de crear un entorno de "confianza mutuo" para que las visitas de seguimiento cumplan con lo esperado y mejorar la calidad de vida del paciente afectado por un ictus.

En este sentido, el experto ha aconsejado que, tras un ictus, hay que concienciarse de que es un proceso largo y no dejarse llevar por la ansiedad; que la rehabilitación debe iniciarse desde el hospital, pero debe seguirse el programa tras el alta; y que hay que mantener la adherencia al tratamiento para evitar un segundo ictus y, si es necesario, poner alarmas o anotar cuándo es la próxima toma de medicación.

Además, prosigue, es necesario ser sinceros con el equipo médico y siempre preguntar ante cualquier duda; así como controlar los factores de riesgo cardiovascular, dado que se calcula que el 90 por ciento de los casos de ictus podrían evitarse con una adecuada prevención de los factores de riesgo y un estilo de vida saludable.

"A pesar de que el paciente que ha sufrido un ictus tiene mayor probabilidad de sufrir otro, los fármacos disponibles en la actualidad permiten reducir el riesgo de sufrir un segundo episodio en casi un 60 por ciento, siempre que el paciente respete la adherencia al tratamiento. Muchas veces nos encontramos con la situación de abandono del tratamiento por parte de los pacientes cuando se les pasa el susto inicial, especialmente en aquellos casos de ictus leves", ha apostillado Egido.

Dicho esto, el neurólogo ha subrayado la importancia de control médico y que el paciente tome conciencia sobre los síntomas del ictus, ya que pueden ser una señal de alarma. Estas señales pasan por un dolor de cabeza intenso, problemas de visión repentinos, problemas para hablar y entender, pérdida del equilibrio y la estabilidad y pérdida de la fuerza en los miembros.

Ante alguna de estas señales de alarma, los profesionales sanitarios recomiendan avisar a los servicios de Urgencias inmediatamente, ya que cada segundo cuenta en la lucha contra el ictus.