1 de diciembre de 2014

Reclaman la misma rapidez para el tratamiento de la insuficiencia cardíaca que para el infarto

MADRID, 1 Dic. (EUROPA PRESS) -

La atención a la insuficiencia cardíaca debe ser considerada igual de urgente que la del infarto, ya que es la primera razón de ingreso hospitalario en España y cuarta causa de mortalidad, según un documento de consenso europeo elaborado por la Sociedad Española de Cardiología (SEC), la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes) y la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI).

Con la aplicación de este consenso "se espera una reducción de entre un 25 y un 50 por ciento de la mortalidad, el reingreso y el gasto sanitario derivado de la insuficiencia cardíaca", señala el ex presidente de la sección de Insuficiencia Cardiaca y Trasplante de la SEC y uno de los coordinadores del documento, Nicolás Manito.

Para el secretario científico de Semes y coordinador nacional del Grupo de Trabajo de Insuficiencia Cardíaca Aguda de la sociedad, Pere Llorens, "es una enfermedad que causa un importante impacto en los servicios de Urgencias". El elevado número de casos asociado al envejecimiento "hace que en nuestros servicios sea la principal causa de ingreso en mayores de 65 años", agrega.

Además, si a esto se añade que desde Urgencias se dan de alta directa a domicilio entre un 25 y 30 por ciento de los pacientes atendidos por esta enfermedad y que la gran mayoría de ingresos se realiza a través de Semes, hace que sea "inexcusable e imprescindible" la coordinación estrecha con las otras especialidades que intervienen en el manejo de estos pacientes "si queremos mejorar la calidad de atención", detalla.

Según explican las organizaciones, los objetivos del consenso son realizar un análisis crítico de los procesos asistenciales en práctica clínica habitual; analizar los aspectos de mejora del actual modelo organizativo y asistencial; y establecer las líneas estratégicas a abordar, para "hacer frente al reto sanitario que supondrá en los próximos años el aumento de la población de riesgo y de la incidencia de la insuficiencia cardíaca aguda".

Luis Manzano, miembro de la Unidad de Insuficiencia Cardíaca y Riesgo Vascular del Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, opina que la colaboración entre todos los profesionales que intervienen en el cuidado de pacientes con insuficiencia cardíaca aguda "es crucial". La insuficiencia cardíaca con frecuencia acontece en enfermos con otras enfermedades asociadas, que según su complejidad "puede ser más idónea su atención en un servicio de Cardiología o Medicina Interna".

PROTOCOLOS DE CONSENSO PARA ESTABLECER LAS VÍAS DE ATENCIÓN

En cualquier caso, advierte, "debe haber protocolos de consenso en cada centro hospitalario para establecer las vías adecuadas de atención y colaboración desde Urgencias a Cardiología y Medicina Interna, en función de cada centro y de los problemas de salud que en su globalidad padezca el paciente". Estos protocolos "deben considerar tanto la hospitalización como en el seguimiento tras el alta. De esa manera el enfermo recibirá la mejor atención y se reducirán los costes", concreta.

También remarca que no existe un seguimiento adecuado de los pacientes, ya que únicamente el 20 por ciento de los que obtienen el alta hospitalaria lo hace con una cita con un cardiólogo a la semana siguiente o a las dos semanas. "Lo que ocurre en la actualidad es que al paciente se da de alta pero sale sin ninguna cita concertada ni para el médico de cabecera ni para el cardiólogo ni para el internista". Una cita con el cardiólogo a la semana o a los quince días del alta "es fundamental para el buen control del paciente", destaca Manito.

Asimismo, los expertos han señalado algunas de las recomendacionees más importantes que incluye el documento. En primer lugar, aconsejan el uso de péptidos natriuréticos (BNP/Nt-proBNP) en pacientes con sospecha de ICA tras la evaluación inicial (Hª clínica, ECG y Rx de tórax) especialmente si existe incertidumbre sobre su diagnóstico.

Por otra parte, sugieren la realización de una ecocardiografía de orientación en urgencias, ya que "mejoraría el proceso diagnóstico y terapéutico". La realización de la ecocardiografía reglada y programada durante el ingreso del paciente es de gran valor en la confirmación diagnóstica, sindrómica y etiológica; y "facilita la implementación del plan terapéutico más adecuado para el paciente con ICA".

También explican que en la fibrilación auricular (FA) rápida "debe reducirse la frecuencia cardíaca (FC)". El tratamiento de la frecuencia cardiaca rápida -o ritmo ventricular- es "mejorar la condición clínica del paciente con el tratamiento específico de la ICA dado que en la mayoría de los casos se trata de una respuesta adaptativa a la propia ICA".

Asumiendo la variabilidad propia de cualquier modelo asistencial y la idiosincrasia multidisciplinar de la atención a los pacientes con ICA, se recomienda protocolizar "de forma local y participativa en cada hospital los criterios generales de abordaje, derivación y manejo asistencial que aporten la mejor calidad en la atención y en la continuidad asistencial a estos pacientes".

Asimismo, se recomienda evaluar al menos diariamente la dosis de diurético en función de la respuesta y del estado de congestión del paciente, siempre "teniendo en cuenta sus posibles efectos adversos".