24 de junio de 2015

Realidad virtual para tratar el alcoholismo

Realidad virtual para tratar el alcoholismo
GETTY//THAUMATROPE

MADRID, 24 Jun. (EUROPA PRESS) -

El uso de plataformas de realidad virtual para tratar a pacientes no es nuevo, existen múltiples programas asistenciales que completan sus tratamientos con terapias que recrean mediante tecnología informática escenas u objetos de apariencia real que pueden ayudar al paciente a adaptarse, superar o aceptar una determinada situación traumática, fobia o enfermedad.

Un reciente estudio ha demostrado que su uso puede ser positivo en el tratamiento de personas con problemas con el alcohol, fundamentalmente puede ayudarles a reducir su ansiedad por el alcohol.

Los resultados, publicados en la edición de julio de 'Journal of Studies on Alcohol and Drugs', provienen de un estudio pequeño de sólo diez pacientes pero los autores se muestran optimistas sobre el potencial de la realidad virtual como una terapia para los trastornos por consumo de alcohol.

"Esta tecnología es ya popular en el campo de la psicología y la psiquiatría", señala el investigador principal, Doug Hyun Han, del Hospital de la Universidad Chung-Ang en Seúl, Corea. La terapia de realidad virtual se ha utilizado para tratar las fobias y el trastorno de estrés postraumático, según recuerda este experto.

Se trata de exponer a las personas a situaciones que desencadenan el miedo y la ansiedad, en un espacio seguro y controlado y, con suerte, aprenden a manejar mejor esas situaciones en la vida real. "Se sabe menos acerca de si la realidad virtual puede ayudar con trastornos por abuso de sustancias, pero ha habido cierta evidencia sobre que puede reducir el deseo de la gente por el tabaco y el alcohol", según Han.

TRATAMIENTO DE CINCO SEMANAS

Para el nuevo estudio, el equipo reclutó a 12 pacientes que recibieron tratamiento para la dependencia del alcohol. Todos estuvieron en un programa de desintoxicación de una semana, luego se sometieron a diez sesiones de terapia de realidad virtual, realizadas dos veces por semana durante cinco semanas.

En las sesiones hay tres escenas virtuales diferentes: una en un ambiente relajado; otra en una situación de "alto riesgo" en la que los pacientes se encontraban en un restaurante donde otras personas estaban bebiendo, y una tercera situación en la que los pacientes fueron rodeados por las vistas, los sonidos y los olores de las personas que enfermen por el exceso de alcohol.

Antes de que comenzaran el programa, todos los pacientes fueron sometidos a tomografía por emisión de positrones (PET) y tomografía computarizada (TC) del cerebro, lo que permitió a los investigadores estudiar el metabolismo cerebral de los pacientes.

Resultó que, en comparación con un grupo de personas sanas, los pacientes dependientes del alcohol tienen un metabolismo más rápido en el circuito límbico del cerebro, lo que indica mayor sensibilidad a los estímulos, como el alcohol. Sin embargo, después de la terapia de realidad virtual, el panorama cambió: el metabolismo cerebral acelerado de los pacientes había disminuido, lo que, según Han, sugiere que el deseo por el alcohol se redujo.

La terapia es un enfoque prometedor para el tratamiento de la dependencia del alcohol en parte porque pone a los pacientes en situaciones similares a la vida real y requiere su participación activa, subraya Han, quien añade que las sesiones son también 'a medida' para cada individuo. Sin embargo, todavía se necesitan estudios más grandes a largo plazo para demostrar si la realidad virtual en última instancia ayuda a los pacientes mantener la abstinencia y evitar recaídas.