6 de junio de 2012

La radioterapia estereotáxica extracraneal obtiene tasas elevadas de control local con la mínima toxicidad

MADRID, 6 Jun. (EUROPA PRESS) -

La radioterapia estereotáxica extracraneal (SBRT, por sus siglas en inglés) es una técnica de irradiación "muy prometedora", ya que obtiene tasas de control local de más del 80 por ciento de las lesiones tratadas y con la mínima toxicidad, sostiene la jefa del Servicio de Oncología Radioterápica de HM Universitario Sanchinarro (HMS)-Centro Integral Oncológico Clara Campal (CIOCC), la doctora Carmen Rubio.

"Gracias a su eficacia y excelente tolerancia, la SBRT abre un amplio abanico de posibilidades en el tratamiento del cáncer como alternativa a la cirugía en el tratamiento local de pacientes no operables y como opción de tratamiento importante en pacientes oligo-metastásicos" ha argumentado esta experta durante el primer curso específico del grupo de trabajo de SBRT, celebrado en España.

En cuanto a los requerimientos tecnológicos y controles de calidad para implementar la SBRT definidos en la jornada, esta experta ha informado de que, puesto que es preciso una adecuada identificación del tumor o volumen a irradiar, es necesario emplear "estudios de imagen con TAC, TAC 4D, y en muchos casos resonancia o PET".

Además, se precisa de sistemas de planificación que permitan realizar una dosimetría del alto gradiente y alta conformación como la radioterapia conformada 3D o la radioterapia de intensidad modulada para poder administrar dosis altas al tumor y dosis bajas a los tejidos sanos de alrededor.

Sin olvidar, "los aceleradores de última generación que incorporen sistemas de imagen guiada que verifiquen y aseguren la precisión del tratamiento, incluso controlando el posible movimiento del tumor durante la irradiación", ha señalado esta experta.

HIPOFRACCIONAMIENTO

Por otro lado, los expertos repasaron durante el encuentro las novedades del hipofraccionamiento, que es la base radiobiológica de la SBRT, ya que permite administrar con seguridad, en una o un número limitado de sesiones, dosis muy altas al tumor.

"Estas dosis altas por fracción no solo producen una mayor destrucción directa del ADN de las células tumorales sino que también producen reacciones moleculares que alteran el microambiente tumoral, induciendo la apoptosis de células endoteliales y la destrucción de otros subtipos celulares", ha precisado Rubio.

Así, en sus palabras, la dosis equivalente biológica de estas dosis altas por fracción es mayor que la que producen los fraccionamientos estándar, "aunque son necesarios más estudios radiobiológicos que establezcan los esquemas de fraccionamiento más adecuados en función del tipo de tumor, volumen y localización y su relación con estructuras sanas".