28 de septiembre de 2012

El preservativo sigue siendo el anticonceptivo preferido por las españolas, al contrario que el resto de las europeas

El preservativo sigue siendo el anticonceptivo preferido por las españolas, al contrario que el resto de las europeas
EUROPA PRESS

MADRID, 28 Sep. (EUROPA PRESS) -

El preservativo sigue siendo el método anticonceptivo preferido por las españolas (56%), al contrario que en el resto de Europa donde los anticonceptivos hormonales combinados --píldora, DIU o anillo-- son los más utilizados. En concreto, en España estos métodos sólo son usados por el 20 por ciento de las mujeres, mientras que en Portugal lo utilizan el 50 por ciento, y en Francia y Alemania alrededor del 40 por ciento.

Así lo han asegurado la presidenta de la Fundación Española de Contracepción (FEC), Esther de la Viuda, el presidente de la Sociedad Española de Contracepción (SEC), José Vicente González Navarro, y el director de dicha Sociedad, Ezequiel Pérez Campos, en la presentación del estudio 'La percepción de los anticonceptivos entre las mujeres españolas', realizado por la SEC con la colaboración de la farmacéutica Janssen.

"España es el 'Rey del Preservativo', ya que las españolas siguen teniendo algunas reticencias a la hora de utilizar otros métodos anticonceptivos a pesar de que, se ha demostrado científicamente que estos sistemas no perjudican a la salud", ha comentado Pérez Campos.

Para llevar a cabo el estudio, los expertos entrevistaron a 1.000 mujeres, con edades comprendidas entre los 18 y los 49 años, durante el mes de junio, de las cuales el 75 por ciento de ellas reconoció que utilizaba métodos anticonceptivos y el 25 por ciento restante debido a que no lo necesitaban, porque estaban embarazadas o porque no mantenían relaciones sexuales.

De todas ellas, el 56 por ciento aseguró que utilizaba el preservativo, frente a un 22 por ciento que reconoció que usaba la píldora, el 12 por ciento la vasectomía, el 6 por ciento el anillo vaginal, el 5 por ciento el DIU de cobre, el 3 por ciento la ligadora o bloqueo tubárico, el dos por ciento el DIU hormonal y el uno por ciento el parche o la minipíldora.

LA OPINIÓN DEL GINECÓLOGO ES LA MÁS INFLUYENTE

Esta elección viene especialmente influenciada por el ginecólogo (47%), seguida de las matronas (37%), de los familiares (19%), los farmacéuticos (15%), los centros educativos (13%) y, por último, de la opinión de los amigos o de su entorno social (9%).

En este sentido, los especialistas han llamado la atención del protagonismo adquirido por los farmacéuticos a la hora de influenciar a las españolas sobre cuál es el anticonceptivo más idóneo para ser utilizado, en comparación con otras encuestas realizadas.

Sin embargo, esta escala de prioridades cambia relativamente en el caso de las fuentes de información que utilizan las mujeres para valorar el uso de los métodos anticonceptivos siendo la información aportada por el ginecólogo, los amigos y los folletos informativos la que más credibilidad tiene frente a la aportada por los familiares, los centros educativos, los medios de comunicación o los farmacéuticos.

Asimismo, aunque Internet no es el medio más utilizado por las féminas a la hora de informarse sobre los diferentes tipos de anticonceptivos, el presidente de la SEC ha llamado la atención sobre el creciente protagonismo que, en este sentido, están adquiriendo los 'blogs' y las redes sociales en los que cada vez se tratan más los temas relativos a la anticoncepción.

A este respecto, González Navarro ha avisado de la poca información de salud sexual que hay en los colegios y ha destacado la necesidad de que la Administración y los educadores hagan un esfuerzo por educar a los jóvenes en el uso adecuado de los métodos anticonceptivos, y evitar así los embarazos no deseados.

La encuesta también refleja que las mujeres solteras, estables sin convivencia y las no estables/ocasionales son las que emplean, en gran medida, algún método siendo, nuevamente, el preservativo el protagonista. Además, las trabajadoras por cuenta ajena, las estudiantes y las amas de casa son las mujeres que usan, en mayor proporción, algún anticonceptivo.

PROS Y CONTRAS DE LOS MÉTODOS ANTICONCEPTIVOS HORMONALES

Por otra parte, los expertos han avisado de que, a pesar de que los aspectos positivos de estos métodos comienzan a superar a los negativos, actualmente hay muchas mujeres que siguen teniendo cierta reticencia a la hora de usar los métodos anticonceptivos hormonales porque creen que pueden tener problemas en la piel --acné e incremento del vello corporal--, puede disminuir su futura fertilidad, pueden producir cáncer, reducen el deseo sexual o, incluso, pueden alterar el estado de ánimo o aumentar el peso.

"Entre el 40 y el 50 por ciento de las mujeres creen que pueden tener problemas de fertilidad por un uso prolongado de los anticonceptivos hormonales. Un hecho que no es cierto, como tampoco lo es que aumente el acné ya que, en muchas ocasiones, se recetan para tratar este problema", ha comentado González Navarro.

Y es que, a juicio de los expertos, actualmente siguen existiendo esta serie de mitos que explican que el preservativo siga siendo el método más utilizado. Sin embargo, según ha recalcado Pérez Campos, los responsables de estas "leyendas" son tanto los pacientes como los médicos ya que "todavía hay muchos profesionales que hacen tratamientos inadecuados y contribuyen al alarmismo".

Pese a ello, las valoraciones positivas cada vez van a más dado que está aumentando la creencia entre las mujeres de que los anticonceptivos hormonales regulan el ciclo menstrual, mejoran la sintomatología premenstrual, disminuye el dolor de la regla, mejoran la calidad de vida, el acné y vello e, incluso, disminuyen el cáncer de ovario, endometrio y colon.

"Los diferentes trabajos científicos realizados han demostrado que los métodos anticonceptivos combinados mejoran la calidad de la vida de las mujeres, por eso nos sigue sorprendiendo que sigan existiendo erróneas ideas que hacen que las mujeres sigan sin utilizarlos", ha concluido la presidenta de la Fundación Española de Contracepción.