2 de junio de 2014

La presencia de los padres mejora la calidad de la anestesia infantil

MADRID, 2 Jun. (EUROPA PRESS) -

Una nueva investigación del Departamento de Anestesiología del Hospital de Sagunto, en la Comunidad Valenciana, presentada en la reunión Euroanaesthesia 2014 que se celebra en Estocolmo, muestra que tener a los padres presentes durante la inducción de la anestesia de su hijo mejora la calidad de la anestesia.

El objetivo de este ensayo controlado aleatorio, llevado a cabo por la doctora Alicia Sánchez, del Departamento de Anestesiología del Hospital de Sagunto y sus colegas, fue evaluar el impacto de la presencia de los padres durante la inducción de la anestesia en la ansiedad de los padres y los niños durante el periodo perioperatorio y la calidad percibida.

"Hoy en día, una práctica común en la mayoría de los hospitales es que los niños se separen de sus padres a la entrada a la sala de operaciones -explica la doctora Sánchez--. Sin embargo, algunos hospitales permiten que el padre o la madre se quede con su hijo después de la cirugía, en la fase postanestésica en la unidad de cuidados intensivos".

Tras la aprobación del comité de ética local, los científicos consiguieron un consentimiento informado por escrito de los padres de 60 niños pacientes porgramados para la amigdalectomía. Tras excluir a los que habían sido anteriormente sometidos a una cirugía, se asignó aleatoriamente a los pacientes a dos grupos, de 30 niños cada uno: uno con la presencia de los padres durante la inducción de la anestesia (P) y otro en el que fueron separados de sus padres en la entrada a la sala de operaciones (la práctica habitual) y, por lo tanto, el grupo control (C).

Los análisis de la ansiedad de los padres se realizaron mediante el Inventario de Ansiedad Estado-Rasgo (STAI, por sus siglas en inglés), un autoinforme sobre el estado mental de los padres y la ansiedad. Los progenitores rellenaron el formulario en la sala de espera (línea de base y momento 1); después de la separación (grupo C y momento 2 ) o justo antes de entrar al quirófano (grupo P y momento 2 ); durante la inducción de la anestesia (momento 3 ); y en la unidad de recuperación postanestésica (momento 4).

La lista de verificación de cumplimiento de la inducción (ICC) representa los comportamientos negativos presentes durante la inducción, con una puntuación de ICC 4 o más considerada un mal cumplimiento del comportamiento.

Esta información la rellenó un anestesista, de forma que dos anestesistas estaban presentes durante el estudio, uno para llevar a cabo la anestesia y el otro para completar los trámites y garantizar que se estaban siguiendo los procedimientos correctos para el análisis. Finalmente, al salir de la unidad de cuidados postanestésicos, todos los padres respondieron a un cuestionario sobre su experiencia y la evaluaron en una escala de 0 a 10.

Todos los niños y los padres completaron el estudio. Los investigadores encontraron que las puntuaciones de ansiedad eran mucho más bajas en el grupo P que en el grupo C, con las puntuaciones en el grupo C en aumento desde el momento en el que los niños eran separados de sus padres. "La presencia de los padres durante la inducción de la anestesia mejora la calidad de la anestesia", subraya Sánchez.

El cumplimiento de la inducción fue calificado como bueno (inferior a 4 puntos) en el 83 por ciento de los casos en el grupo P, pero sólo en el 50 por ciento de los casos en el C. La calidad general fue clasificada mucho más alta (9,3 sobre 10) en el grupo P en comparación con el grupo C (6,8). En el grupo P, todos los padres dijeron que iban a repetir la misma experiencia, mientras que en el grupo C, la mayoría (87 por ciento) reconoció haber preferido quedarse con su hijo durante la anestesia.

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