22 de octubre de 2014

Los médicos que consiguieron que un lesionado medular volviera a andar buscan pacientes

WROCLAW, 22 Oct. (Reuters/EP) -

   El equipo del Centro de Neurorrehabilitación para el tratamiento de lesiones de la médula espinal en Wroclaw (Polonia) que ha logrado un hombre con la médula espinal seccionada recupere la movilidad tras trasplantarle de células olfativas está buscando nuevos pacientes para comprobar que su avance no ha sido un hecho aislado.

   De hecho, los médicos valoran crear un portal en Internet para buscar voluntarios con lesiones medulares similares a las de su paciente, Dariusz Fidyka, que recuperó la movilidad de sus piernas y ha podido caminar de nuevo después de tener paralizado su cuerpo desde 2010, cuando fue apuñalado por la espalda por el ex-marido de su pareja.

   "Para las próximas fases de nuestra investigación tendremos pacientes que han sufrido una lesión en la médula espinal causada por un objeto punzante, como un cuchillo o un machete", ha asegurado Wlodzimierz Jarmundowicz, neurocirujano que formó parte del equipo que trató a Fidyka.

   El objetivo es repetir este procedimiento en al menos dos o tres pacientes y, por ello, planean crear un sitio web en polaco y otro en inglés para captar a los voluntarios.

   Para lograr que el paciente volviera a andar, gracias a la colaboración con expertos en regeneración neuronal del University College de Londres, se utilizaron células olfativas ensheathing (OECO) del propio paciente (autólogas), procedentes de su cresta neural, que actúan como células de las vías que permiten a las fibras nerviosas del sistema olfativo que se renueven continuamente.

    Los especialistas en la materia han advertido de que tras el éxito con un paciente es demasiado pronto para concluir que el tratamiento podría tener un beneficio más amplio. Además, creen que es preciso comprobar si dicha mejoría aumenta gracias a la rehabilitación y el paso del tiempo.

   Fidyka asistió a la rueda de prensa en una silla de ruedas y se mostró visiblemente sorprendido por el interés que ha causado su caso. "Ahora puedo mover la pierna izquierda, tengo más sensibilidad en la pierna derecha, siento el calor y el frío, diferentes funciones fisiológicas y sexuales están volviendo. Podría vivir en un piso por mi cuenta. Con ciertas modificaciones, puedo conducir. Hay altos y bajos, pero todo va en la dirección correcta", ha reconocido.