13 de mayo de 2015

Los pediatras abogan por potenciar su faceta psico-social

MADRID, 13 May. (EUROPA PRESS) -

La Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP) ha abogado en un manifiesto por potenciar la faceta psico-social de la Pediatría, para tener en cuenta la comprensión; el estudio y la prevención; el despistaje precoz y tratamiento de los diversos problemas funcionales que afectan a la conducta, desarrollo e integración social del niño y problemas neuro-psiquiátricos.

Los pediatras también han manifestado que tienen que asumir una mayor preocupación por la adolescencia, las enfermedades de trasmisión sexual, las nuevas vacunas, la salud escolar y la prevención del fracaso escolar, de la violencia, la drogadicción y el alcoholismo infanto-juvenil, el maltrato y los desequilibrios nutricionales, además de adquirir un mayor compromiso con la medicina comunitaria y un papel más participativo y de coordinación en el cuidado de los niños crónicamente enfermos y con problemas pluripatológicos.

Así mismo, los pediatras han señalado la necesidad de atender a la repercusión de los problemas ambientales sobre la salud, al diagnóstico y la terapia genéticos, a la prevención de las malformaciones congénitas y a las diferentes dudas que pueda plantear el niño con enfermedades oncológicas, y tener en cuenta que la telemedicina tendrá un impacto y una proyección que impulsará un nuevo manejo de todos estos cambios.

En los que respecta a las funciones que deben desarrollar los pediatras de Atención Primaria, estas son tres: la asistencial, la docente y la investigadora. En este sentido, desde la SEPEAP han afirmado que "la asistencia sanitaria ha de ser el primer objetivo", y la labor docente se reconoce como parte fundamental de su trabajo.

Sin embargo, la actividad investigadora tiene una menor relevancia, por lo que los pediatras han señalado aquellas razones que frenan la actividad investigadora por parte del profesional de Atención Primaria y se ha declarado la necesidad de combatir esas limitaciones. "Tendremos que ponernos de acuerdo y situar definitivamente las actividades de investigación como componente principal del perfil del pediatra, realizando periódicamente su cuantificación y con la implantación de su reconocimiento", ha manifestado la SEPEAP.

Por otro lado, los pediatras han explicado que quieren que la influencia decisiva de la información sobre el estado de salud de la población infantil tenga dos vertientes principales. La primera de ellas tendrá que ver con la medicina basada en la evidencia (MBE); mientras que la segunda tiene que ver con la presencia de estos profesionales en el ámbito de la opinión pública y de los medios de comunicación.

"Debemos aprender a comunicar la ciencia. Los contenidos generados por los usuarios a través de blogs, sitios web personales y tecnologías de los medios sociales en línea se están expandiendo rápidamente y están multiplicando las informaciones. Las normas y recomendaciones, protocolos y códigos deontológicos deben adaptarse", han asegurado desde la SEPEAP.

FORMACIÓN DE LOS MÉDICOS, DIMENSIÓN ÉTICA E IMPACTO SOCIAL

Hasta ahora la preparación del médico ha sido planteada dentro del marco de la formación continuada (FMC), por lo que frente al concepto de Carrera Profesional se quiere imponer la idea de Desarrollo Profesional Continuo (DPC), que se basa fundamentalmente en la práctica, y es para la práctica (in practice and on practice).

Para ello la SEPEAP tendrá que asumir el papel que le corresponde en la preparación de los nuevos pediatras. "La práctica clínica basada en el empleo juicioso del conocimiento médico y del razonamiento clínico, junto con habilidades técnicas y de comunicación, aplicados con actitudes positivas y valores; permite a los médicos actuar beneficiando a los pacientes y a la comunidad a la que pertenecen", han señalado los pediatras.

Por otro lado, dado que la sociedad española ha vivido en pocos años rápidos y significativos cambios sociales, jurídicos, económicos y políticos, en términos de derechos sanitarios se ha conseguido una mayor competencia a la autonomía de los padres en los procesos de cuidados y crianza de sus hijos.

Por ello, la SEPEAP ha querido manifestar su deseo de mejorar la organización de los servicios médicos infantiles, participando en la definición de sus obligaciones y el cumplimiento de las mismas.

Por último, los profesionales ha afirmado que el pediatra del futuro, en suma, no sólo debe aspirar a ser un habilidoso clínico, sino también un eficaz docente, un investigador y un administrador eficiente de su tiempo y de sus recursos. "Deberemos optar cada vez más por perfeccionar y desplegar habilidades en distintas áreas, ante los nuevos problemas y en las diferentes fases de nuestra vida profesional", han añadido.