30 de mayo de 2014

El asma se controla mejor con dos tratamientos que con uno

NUEVA YORK, 30 May. (Reuters/EP) -

   Investigadores del Centro Médico Académico de la Universidad de Amsterdam, en Países Bajos, aseguran que los pacientes que utilizan corticoides inhalados y broncodilatadores de acción prolongada tienen más controlada la enfermedad, lo que muestra que el uso de dos tratamientos sería más beneficioso que uno solo.

   Así se desprende de una revisión de datos de 64 ensayos clínicos cuyos resultados publica la revista 'British Medical Journal' (BMJ), que demostró que los pacientes con un doble tratamiento sufren la mitad de reagudizaciones y ataques de asma, que al final acaban necesitando el uso de corticoides.

   "En el estudio vimos algunas cosas que esperábamos de antemano, como que las terapias orales son inferiores a las inhaladas, pero el asma es una enfermedad cuya evolución varía entre unos pacientes y otros, de modo que los hay que sufren mucho y otros que apenas presentan síntomas", ha reconocido Rik Loijmans, autor del estudio.

   Aunque los peores problemas respiratorios asociados con el asma suelen ser los ataques o crisis, los pacientes suelen presentar una inflamación continua de las vías respiratorias. Esto hace que el tratamiento se centre bien en mantener esta inflamación bajo control bien en actuar rápido para aliviar las crisis asmáticas.

   Para lo primero se suelen usar los beta-antagonistas de acción prolongada, lo que logra mantener relajadas las vías respiratorias y reducir el riesgo de ataques de asma, mientras que los corticoides suelen utilizarse para reducir la inflamación de las vías respiratorias.

   Normalmente, cuando los pacientes son diagnosticados con asma se tratan primero con dosis bajas de corticoides inhalados que pueden ir aumentando si hay ataques recurrentes. Y más adelante se suelen añadir otros medicamentos para mantener dicho control.

   Algunos tratamientos actuales combinan ambas terapias, como 'Advair'  (GlaxoSmithKine) y 'Symbicort' (AstraZeneca). Sin embargo, en Estados Unidos ambos productos van acompañados de una advertencia ante un mayor riesgo de sibilancias, lo que hace que no se usen ampliamente, reconocen los investigadores.

   Para comparar la efectividad de todas las estrategias de manejo del asma disponibles, Loijmans y su equipo analizaron los datos de ensayos clínicos con todo tipo de medicamentos siempre que cumplieran una serie de requisitos: que duraran más de 24 semanas, que los pacientes presentaban un estadio moderado a grave, y que todos hubieran usado un  "medicamento de rescate" para evitar un ataque, entre otras cuestiones.

ESTUDIARON 15 COMBINACIONES TERAPÉUTICAS DIFERENTES

   En total, los investigadores compararon 15 combinaciones terapéuticas que incluían fármacos que previenen la inflamación, otros que bloquean las sustancias del sistema inmune que pueden desencadenar un ataque y los llamados fármacos de rescate.

   Así, vieron como en términos generales la combinación de corticoides inhalados y broncodilatadores de acción prolongada (bien con fármacos de dosis fija o con dos terapias por separado) fueron los más efectivos para reducir el número de ataques asmáticos, presentando mejores resultados que cuando se usaban los corticoides como tratamiento único.

   El régimen de combinación también resultó ser más seguro, según los resultados del estudio, incluyendo los productos que combinaron dos fármacos en un único tratamiento.

   Según ha reconocido Ken Chapman, experto en Asma de la University Health Network en Ontario (Canadá) que no participó en el estudio, estos resultados eran esperados, si bien se trata de la revisión más amplia que comprueba cuál es el mejor régimen terapéutico para esta enfermedad.

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