16 de mayo de 2019

El paciente de enfermedad inflamatoria intestinal debe entender la necesidad de un control médico estricto

El paciente de enfermedad inflamatoria intestinal debe entender la necesidad de un control médico estricto
UNIVERSIDAD DE MANCHESTER - ARCHIVO

MADRID, 16 May. (EUROPA PRESS) -

Es fundamental que el paciente que tiene una enfermedad inflamatoria intestinal (EII) entienda que tiene una enfermedad crónica e interiorice la necesidad de un control médico estricto del tratamiento, así como que requieren un tratamiento farmacológico de por vida, según han explicado especialistas del Centro Médico-Quirúrgico de Enfermedades Digestivas (CMESD) en el marco del Día Mundial de la EII.

La EII es un grupo de enfermedades crónicas que afectan al tubo digestivo provocando procesos inflamatorios en algunas partes del mismo. Las principales son la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. La primera puede afectar a cualquier parte del aparato digestivo, sin embargo, la segunda afecta a las paredes del intestino grueso.

Además, las EII son patologías que afectan considerablemente la calidad de vida de los pacientes, un 74 por ciento de ellos refiere estar altamente afectado por el tenesmo; un 72 por ciento está muy preocupado por la diarrea y hasta un 46 por ciento afirma que su enfermedad le provoca demasiada fatiga y cansancio en el desempeño de sus actividades diarias, según datos de ACCU España.

"A pesar de afectar a 300.000 personas en España, siguen siendo enfermedades muy desconocidas por el público en general. Por este motivo, los días internacionales son muy importantes para que la población se conciencie de su existencia, conozca sus síntomas e interiorice la necesidad de un control médico estricto", ha explicado el digestivo responsable de la Unidad de EII del CMESD, el doctor Fernando Luca de Tena.

Además, ha insistido el doctor, "el paciente debe ser consciente de la necesidad de las revisiones y consultas periódicas con su médico, incluidos los periodos de remisión".

Asimismo, hay dos problemas con los que se encuentran los especialistas: la aparición de resistencias a tratamientos y los efectos secundarios asociados. Es por este motivo "la necesidad de las revisiones periódicas y personalizadas, que pueden incluir analíticas específicas, pruebas radiológicas y exámenes colonoscópicos con objeto de conocer el estado de la enfermedad y descartar cualquier posible avance o complicación", ha explicado el especialista.