16 de enero de 2015

La Orden San Juan de Dios reconoce a los misioneros fallecidos por el ébola al recoger el premio Broseta

La Orden San Juan de Dios reconoce a los misioneros fallecidos por el ébola al recoger el premio Broseta
GVA

VALENCIA, 16 Ene. (EUROPA PRESS) -

La Orden Hospitalaria de San Juan de Dios ha puesto en valor el trabajo de los misioneros y de los colaboradores de la orden fallecidos en África por el ébola al recoger, este jueves, el premio 'Convivencia', concedido por la Fundación Profesor Manuel Broseta, que reconoce a aquellas personas o instituciones que se caracterizan por su espíritu tolerante, por su afán de servicio a los demás, por su respeto a las opiniones y por su voluntad de impulsar acciones que redundan en la mejora de la vida de todos.

El acto, que se ha celebrado en el Palau de la Generalitat, ha estado presidido por el jefe del Consell, Alberto Fabra, quien ha estado acompañado por el presidente del Tribunal Constitucional, Francisco Pérez de los Cobos, por el presidente de la Fundación, Rafael Giner y de un miembro de la Orden galardonada, el hermano José Luis Fonseca, así como por diferentes personalidades políticas de Valencia y representantes de la sociedad.

Durante su intervención, Fonseca ha indicado que el año 2014 ha sido "especialmente doloroso" para la Orden por la pérdida de los misioneros españoles fallecidos por el ébola, Miguel Pajares y Manuel García Viejo, pero también por la muerte de otros dos misioneros africanos y de 14 colaboradores que fallecieron igualmente por el ébola en Sierra Leona y en Liberia. Así, ha alabado la labor de estas personas porque "arriesgaron su vida por salvar la de otros".

En este sentido, ha ofrecido el galardón a los fallecidos porque "ellos son verdaderos héroes que no pueden hacerlo desde su presencia física pero sí pero desde su otra esencia, la que habita en sus corazones y refuerza nuestra identidad y nuestra vocación siguiendo el camino de Jesús en el Evangelio de la misericordia".

De esta manera, ha ensalzado que fueron ellos quienes, con su labor de ayudar a los demás, "hicieron suya la propuesta de nuestro fundador". Para Fonseca, tanto Pajares como García Viejo y el resto de hermanas y colaboradores de la Orden fueron personas "sencillas y vocacionales que entendieron que la vida se gana dando el servicio a los demás y eso hemos de saberlo traducirlo nosotros en la realidad de las personas que sufren", ha insistido el religioso.

Para la institución el premio concedido les "va a ir muy bien" a modo de "bálsamo reparador para el duelo de las pérdidas", así como va a ser "impulsor de nuevas energías para saber estar a la altura de unas personas que dieron su vida en situaciones de máxima necesidad".

Así, ha subrayado que van a seguir luchando por una sociedad "más justa y solidaria", al tiempo que ha insistido en que el premio es también compartido y dedicado para "cada mujer, a los jóvenes que cada día luchan desde cada rincón del mundo por la defensa de la libertad y la justicia".

CONSTRUIR ENTRE TODOS "UNA SOCIEDAD MÁS JUSTA, LIBRE Y HUMANA"

Por su parte, el President de la Generalitat, Alberto Fabra, ha reivindicado "con más fuerza si cabe" los valores que representa el Premio Convivencia tras los atentados de París y ha destacado la importancia de construir entre todos "una sociedad más justa, más libre y más humana."

El jefe del Consell ha puesto en valor los principios que defendió el profesor valenciano asesinado por la banda terrorista ETA y ha afirmado que todos los galardonados por la Fundación que lleva su nombre "representan de la mejor manera el espíritu que llevó a su creación".

"Todos ellos defendieron la libertad, lucharon por la paz, impulsaron las ideas de libertad y justicia o trabajaron por extender la educación. Ese compromiso activo es la característica que mejor define a todas las personas e instituciones distinguidas por la Fundación Manuel Broseta", ha afirmado.

Para el 'President', el jurado ha apostado por distinguir "el trabajo callado y diario de mucha gente" a través de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, así como su entrega "silenciosa y profundamente generosa" y, en especial, su labor en la lucha contra el ébola "sin importarles poner en riesgo sus vidas para salvar a los demás y atender a los enfermos".

En este sentido, Fabra ha hecho una mención especial a Miguel Pajares, a Manuel García Viejo, y al resto de hermanos de la orden que "nunca se dieron por vencidos hasta el último día de sus vidas", ha añadido el President.

"No podemos nunca conformarnos con aceptar pasivamente la desigualdad, la discriminación o la injusticia. Todos los gestos son válidos para luchar por un mundo más humano y por una sociedad más cohesionada", ha resaltado.

DECISIÓN "JUSTÍSIMA"

En su intervención, el presidente del Tribunal Constitucional ha recalcado que la decisión de escoger a la orden Hospitalaria San Juan de Dios ha sido "justísima" porque "encarna los valores y los principios de altruismo y de atender a los demás" como fundador de la Orden.

Así, ha destacado el valor de la defensa de la dignidad que ha llevado a cabo por su "cobijo a millones de personas en todo el mundo". En este sentido, ha resaltado el servicio que los misioneros dan, no solo en África, sino también en España con programas especiales para personas con Alzehimer, alcoholemia o drogodependencia, así como ha destacado su capacidad de "implicación y compromiso".

"Su trabajo contra el ébola ha catapultado a las primeras páginas de los periódicos su labor dando a conocer su callada labor", ha agregado Cobos. "La muerte de los misioneros abrieron los ojos de la realidad de su labor para salvar la vida de otros".

Finalmente, el presidente de la Fundación Broseta ha destacado el carácter hospitalario de los misioneros que se han volcado en atender "dignamente" a los enfermos de ébola en "situaciones extremas, sin recursos y sin medios" y ha resaltado que lo han hecho con "la mayor entrega sacrificando la propia vida para atender a sus pacientes".

Además, ha lamentado que actualmente hay millones de personas que son privadas de su dignidad, niños obligados a empuñar armas y explotados y mujeres que, por el simple hecho de serlo, no pueden acceder a una educación y ha indicado que, aunque la sociedad piense que esta situación pasa en zonas remotas, "pero también hemos de mirar nuestro entorno".

Así, ha indicado que la crisis ha tocado a muchas familias y, por ello, ha destacado que hay que reconocer la labor de esas personas que ofrecen su servicio a los demás.

"TERRIBLE ZARPAZO DEL TERRORISMO

Asimismo, durante su intervención, ha recordado los atentados ocurridos la semana pasada en París, en los que se sufrió el "terrible zarpazo del terrorismo". "La intolerancia es el principal caldo de cultivo del terrorismo y el terrorismo es la misma negación de la dignidad".

"A las víctimas del terrorismo se les arrebata su vida, pero además su dignidad al pretender con su vileza coaccionar a toda una sociedad y borrar su memoria", ha agregado. Por ello, ha insistido en que retener ese memoria y defender las libertades y los derechos es el mejor antídoto para recordar a esas víctimas.