ONUSIDA reclama tomar medidas "urgentes" para lanzar programas de prevención del VIH y aumentar el acceso a tratamientos

ONUSIDA reclama tomar medidas "urgentes" para lanzar programas de prevención del VIH y aumentar el acceso a tratamientos
24 de julio de 2018 ONUSIDA

MADRID, 24 Jul. (EUROPA PRESS) -

ONUSIDA, el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida, ha advertido a los países de que necesitan "urgentemente" llevar a cabao programas de prevención del VIH "audaces, adaptados y basados en evidencia científica", así como "aumentar el acceso a tratamientos".

Según detalla ONUSIDA, alrededor de 1,8 millones de personas contrajeron la infección por el VIH en 2017, y unos 50 países experimentaron un aumento en nuevas infecciones por este virus, debido a que "los servicios de prevención no se brindan a una escala adecuada o con suficiente intensidad".

"La salud es un imperativo de los derechos humanos y nos preocupa profundamente la falta de compromiso político y la falta de inversión en programas contra el VIH, especialmente para los jóvenes y las poblaciones clave. Si los países piensan que así pueden superar estas epidemias, están peligrosamente equivocados", señala Michel Sidibé, director ejecutivo de ONUSIDA.

De hecho, el reciente informe de ONUSIDA, 'Kilómetros que recorrer: cerrar brechas, romper barreras, corregir injusticias', muestra que el 47 por ciento de las nuevas infecciones por VIH en todo el mundo se encuentran entre las poblaciones clave. "Aunque los enfoques combinados de prevención del VIH funcionan en este grupo, incluida la reducción de daños, los condones o la profilaxis previa a la exposición (PrEP), muchos países no están dispuestos a invertir en enfoques considerados cultural o religiosamente inapropiados, impopulares o contrarios a las malas leyes que pueden existir en un estado en particular", recoge el texto.

La prevalencia del VIH puede llegar hasta el 70 entre entre las trabajadoras sexuales en algunos países del sur de África. Sin embargo, ONUSIDA asegura que alrededor de las tres cuartas partes de los países que dependen de esta entidad confiscan los condones que usan las prostitutas.

En Europa oriental y Asia central, un tercio de todas las nuevas infecciones por el VIH se producen entre personas que se inyectan drogas. Pese a este dato, el 87 por ciento de los países que dependen de ONUSIDA penalizan el consumo o la posesión de drogas, lo que "hace que las personas permanezcan ocultas y fuera del alcance de los servicios relacionados con el VIH", lamenta la organización, que añade que muchos países no esterilizan las jeringuillas y que la terapia de sustitución de opioides no está comúnmente aplicada, lo que "supone una gran barrera para los esfuerzos por reducir las nuevas infecciones por el VIH entre esta población y sus parejas".

HOMBRES HOMOSEXUALES

Sobre los hombres homosexuales y otros que tienen relaciones sexuales con hombres, el informe argumenta que representaron alrededor del 57 por ciento de las nuevas infecciones por el VIH en Europa occidental y central y América del Norte en 2017, y aproximadamente el 41 por ciento de las nuevas infecciones en América Latina.

"Sin embargo, a nivel mundial, el acceso a los servicios de VIH para hombres que tienen sexo con hombres todavía está siendo bloqueado. De los 100 países de ONUSIDA, al menos 44 tenían leyes que penalizaban específicamente las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo, y la pena de muerte se aplica en dos países. Si los países no proporcionan una educación sexual integral, preservativos o PrEP para poblaciones clave, esto finalmente se traducirá en más nuevas infecciones por VIH, mayores costes de tratamiento en el futuro y una mayor carga para los presupuestos y sistemas de atención médica", ha zanjado Sidibé.

ONUSIDA, en este punto, recuerda que los países que han invertido "están viendo resultados". En la capital de Finlandia, Helsinki, por ejemplo, la ampliación de los servicios de pruebas y tratamiento del VIH condujeron a una fuerte caída en nuevas infecciones por VIH y altas tasas de supresión viral entre las personas que se inyectan drogas. El número de nuevos diagnósticos de VIH en esta población clave disminuyó de más de 60 en 1999 a casi cero en 2014.

En San Francisco (Estados Unidos), la PrEP se añadió a programas que incluyen pruebas de VIH o el acceso rápido a terapia antirretroviral. Entre 2013 y finales de 2016, hubo una disminución del 43 por ciento en los nuevos diagnósticos de VIH en la ciudad.

TAMBIÉN EN MUJERES Y NIÑAS

Además, la entidad recurerda que las mujeres y las niñas también necesitan acceso a la prevención del VIH. En 2017, alrededor de 6.500 mujeres y niñas a la semana se infectaron con el virus. "El acceso limitado a la educación, la falta de autonomía económica y la falta de poder de decisión, incluso sobre su propia salud, los expone a la violencia de pareja y limita su capacidad para practicar sexo seguro, haciéndolas más vulnerables a la infección del VIH", explican.

Por todo ello, reclaman que los países reformulen las "leyes discriminatorias que perpetúan la desigualdad, y desarrollen y hagan cumplir leyes que promuevan la igualdad de género".

EN JÓVENES

Más de dos tercios de los países de ONUSIDA requieren el consentimiento de los padres para que un niño menor de 18 años acceda a la prueba del VIH, y más de la mitad requieren el consentimiento para el tratamiento del VIH, de acuerdo con el citado informe.

Si bien la mayoría de los países han aumentado significativamente sus programas de tratamiento del VIH, algunos hasta el 80 por ciento de las personas que viven con el VIH con terapia antirretroviral, los beneficios del tratamiento que los países esperaban alcanzar para la prevención del VIH "aún no se han materializado", advierte ONUSIDA.

"Los jóvenes no están siendo diagnosticados y tratados lo suficientemente pronto, lo que permite que se produzcan transmisiones antes de que comiencen el tratamiento o cuando éste se interrumpe", exponen.

Para abordar "urgentemente" la crisis de prevención del VIH y aumentar el compromiso político, en 2017 se estableció una Coalición Global de Prevención del VIH, que incluye a los Estados Miembros de las Naciones Unidas, donantes, organizaciones de la sociedad civil y los 25 países con mayor carga de VIH.

Su objetivo primordial es establecer una agenda común, la Hoja de Ruta de la Prevención del VIH 2020, entre los principales responsables de la formulación de políticas, financiadores e implementadores de programas para acelerar el progreso hacia la reducción infecciones en un 75 por ciento para 2020.