30 de septiembre de 2019

Un nuevo tratamiento para cáncer de próstata resistente logra retrasar la progresión de la enfermedad

Un nuevo tratamiento para cáncer de próstata resistente logra retrasar la progresión de la enfermedad
ESMO 2019 en BarcelonaESMO

BARCELONA, 30 Sep. (EUROPA PRESS) -

Un estudio internacional ha detectado "datos prometedores" en un nuevo tratamiento oral para pacientes con cáncer de próstata avanzado resistente a la terapia hormonal, que ha logrado retrasar unos cuatro meses la progresión de la enfermedad al compararlo con terapia hormonal.

El trabajo ha sido presentado en el congreso anual de la Sociedad Europea de Oncología Médica (Esmo), en Barcelona, y ha hallado beneficios en prácticamente todos los subgrupos de pacientes, independientemente de su país, edad, tratamientos previos y gravedad de la enfermedad, "incluyendo a quienes padecían peores formas de la enfermedad con metástasis hepáticas o pulmonares".

Así lo ha explicado la investigadora del Centro Global para el Cáncer Lurie en la Universidad Northwestern de Chicago (Estados Unidos) Maha Hussain, que ha destacado que ofrece "un logro notable en pacientes con cáncer de próstata que han recibido tantos tratamientos previos".

El estudio PROfound ha testado el fármaco Olaparib, y los datos preliminares sugieren una mejora de la supervivencia superior a los tres meses, mientras que han detectado en los pacientes "efectos antitumorales clínicamente relevantes, como el retraso en la progresión del dolor", y un incremento en la tasa de respuesta objetiva.

"El cáncer de próstata ha quedado relegado respecto a otros tumores sólidos frecuentes en cuanto al empleo de tratamientos dirigidos a dianas moleculares, de modo que es muy emocionante que ahora podamos personalizar el tratamiento de un individuo con esta estrategia", ha subrayado la investigadora.

El cáncer de próstata es la forma más frecuente de cáncer en varones, y cada año se diagnostican más de 1,2 millones de casos en todo el mundo, con 350.000 fallecimientos anuales.

El tratamiento inicial puede incluir cirugía, radioterapia, quimioterapia o tratamiento hormonal, y las opciones terapéuticas son limitadas si el cáncer se extiende a otras partes del organismo y desarrolla resistencia a la terapia hormonal.

En el estudio PROfound, los investigadores compararon olaparib, un medicamento que bloquea una proteína necesaria para la reparación del ADN --todos los pacientes tenían defectos clave en los genes de reparación del ADN--, con las últimas formas de tratamiento hormonal (enzalutamida o acetato de abiraterona).

Emplear como diana las rutas de reparación del ADN en células tumorales es una estrategia que ya se emplea en el tratamiento del cáncer de mama y el de ovario en pacientes con alteraciones en dos tipos de genes de reparación del ADN: BRCA1 y BRCA2.

La investigadora del Centro para el Cáncer MD Anderson de
Houston (Estados Unidos) Eleni Efstathiou ha subrayado que se trata de un "ensayo crucial, ya que es el primer ensayo en fase III que analiza de forma específica tumores que albergan una alteración molecular que puede ser una diana terapéutica".

En pacientes con este tipo de tumores, el tratamiento con olaparib retrasó la progresión de la enfermedad un 66% comparado con los nuevos agentes hormonales que se usaron en el estudio PROfound, por lo que es un "hallazgo impresionante" al suponer una mejora considerable respecto a estudios anteriores, de entre 35% y 40%.

"No deberíamos ignorar los efectos adversos significativos, como anemia y náuseas, que fueron más frecuentes con olaparib, ya que pueden tener un importante impacto en la capacidad del paciente para tomar el fármaco. En la práctica, los pacientes necesitarán ser monitorizados con atención", ha añadido.

"En conjunto, estos datos muestran que, como sucede en el cáncer de mama y de pulmón, el cáncer de próstata no es una única enfermedad, sino una variedad de patologías, y necesitamos empezar a identificar a los diferentes grupos de pacientes y tratarlos con terapias dirigidas", ha concluido.

El oncólogo médico del Hospital Marqués de Valdecilla de Santander Ignacio Durán ha afirmado: "Estamos comenzando a caracterizar mejor estos tumores y darnos cuenta que la presencia de determinadas alteraciones genéticas los convierten en vulnerables a ciertas terapias".

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