17 de agosto de 2020

No te automediques por infecciones vaginales, que aumentan un 50% en verano

No te automediques por infecciones vaginales, que aumentan un 50% en verano
La doctora Sandra Ortega - VITHAS

CASTELLÓN/MADRID, 17 Ago. (EUROPA PRESS) -

La ginecóloga del Hospital Vithas de Castelló Sandra Ortega ha aconsejado acudir al médico en el momento que se empiecen a notar molestias por una posible infección vaginal para un diagnóstico certero y que se determine el tratamiento a seguir inmediatamente y evitar automedicarse, en especil con antibióticos. Este tipo de patologías experimenta un incremento del 50 por ciento con la llegada del calor y el verano, según los datos ofrecidos por la Asociación Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO).

La experta ha explicado que para determinar la infección "normalmente es necesario hacer un estudio microbiológico, que requerirá una toma de muestra de las secreciones, que se someterán a un proceso de cultivo para poder determinar cuál es el germen que está produciéndola y poder tratarla convenientemente". "Cada tipo de infección tiene un tratamiento distinto, por lo que en ningún caso es conveniente automedicarse, y mucho menos con antibióticos", ha añadido.

Así, ha alertado del aumento de infecciones e inflamaciones vaginales "con la llegada del calor y el verano", que alcanza el 50 por ciento y llega a suponer un tercio de las consultas al ginecólogo, de acuerdo con los datos de SEGO.

"Las infecciones más habituales se pueden producir tanto por hongos, dando lugar por ejemplo a la candidiasis, como por bacterias, favoreciendo la aparición de la vaginosis", ha detallado la doctora, quien ha explicado que el calor y la humedad "forman el tándem perfecto para la alteración del equilibrio de la flora íntima, compuesta por un conjunto de microorganismos, denominados lactobacilos, que contribuyen a mantener el equilibrio de la zona íntima y que combate los posibles microrganismos o bacterias que puedan causar infecciones".

Cuando la vagina pierde mucosidad, según ha subrayado la experta, "es cuando llegan las infecciones que pueden producir vaginosis, es decir, cambios en la vagina que traen consigo infecciones, inflamación y modificaciones en la microbiota vaginal y pueden ser de varios tipos: bacteriana, por hongos o por trichomonas (parásito unicelular)".

Los síntomas más comunes de este tipo de infecciones son "picor, escozor, malestar, irritación o alteraciones en el flujo vaginal". Según ha explicado la especialista, "se debe mantener una higiene íntima adecuada utilizando jabones específicos, con un pH compatible con el pH vulvovaginal que respeten el equilibrio de la zona y que no contengan agentes irritantes, así como evita estar con la ropa de baño mojada durante mucho tiempo".

Además, ha indicado que "la elección de prendas de algodón para la ropa interior o de tejidos transpirables, ayudarán a evitar la humedad y permitirán la transpiración de la zona íntima. No hay que olvidar que tras cada deposición, se debe limpiar la zona anal de delante hacia atrás, para evitar introducir en la vulva bacterias del recto".

Una de las infecciones más habituales es la candidiasis vaginal, una infección de la vagina, producida por el hongo Candida albicans que produce picor y ardor vaginal, flujo anormal de color blanquecino que puede ser acuoso o más espeso, así como enrojecimiento en la zona vulvar, dolor al orinar y/o durante el acto sexual.

La experta ha recalcado la diferencia con la vaginosis bacteriana, "otro tipo de infección vaginal que a menudo se confunde con la candidiasis". "Ambas infecciones son muy distintas y su tratamiento también, por ello es importante acudir al médico para saber qué tipo de infección se padece", ha añadido.