Navarra.-Los centros de salud mental de la Comunidad atendieron en 2008 a 482 niños con déficit de atención e hiperactividad

Actualizado: viernes, 2 octubre 2009 18:33

PAMPLONA, 2 Oct. (EUROPA PRESS) -

Los centros de salud mental de la Comunidad foral atendieron en 2008 a un total de 482 niños diagnosticados de déficit de atención e hiperactividad. Además, 126 más acudieron a la Unidad Infanto-Juvenil con esta patología.

Así lo expuso esta mañana la consejera de Salud del Gobierno de Navarra, María Kutz, en la inauguración de las VII Jornadas organizadas por la Asociación Navarra para el Tratamiento y el Estudio del Déficit de Atención, Hiperactividad e Impulsividad (ADHI), que bajo el título '¿Qué atención debemos prestar al déficit de atención?' reúnen entre hoy y mañana en el CESEP a padres y madres, profesores y profesionales sanitarios para abordar este tema.

En la presentación de las jornadas también intervino Raimon Pelach, pediatra de Atención Primaria y presidente de la Sociedad Navarra de Pediatría, la doctora en pedagogía Isabel Orjales y el concejal del Ayuntamiento de Pamplona Javier Llorente.

La consejera de Salud destacó durante su discurso que el déficit de atención e hiperactividad es un trastorno "con una alta incidencia, con importantes consecuencias psicológicas y en el que en muchas ocasiones, padres y profesores se ven desbordados". "Muchas veces, además, puede producir baja autoestima, dificultad para entender las normas sociales o controlar las emociones, algo que motiva que el niño no entienda el castigo de los adultos o por qué sus compañeros le rechazan, subrayó.

Kutz indicó además que se trata de un problema que tiene una "importante incidencia" en la vida familiar y social, y que debe ser valorado desde un enfoque "farmacológico, psicológico y psicoeducativo".

CARACTERÍSTICAS DEL TRASTORNO

El trastorno por déficit de atención (con o sin hiperactividad, TDA-H) es un problema que consiste en una dificultad del niño en los procesos de atención. Se manifiesta en aspectos concretos como: no acaba las cosas que empieza, da la sensación de que no escucha o tiene dificultades para concentrarse en tareas escolares o juegos prolongados, entre otros aspectos.

La hiperactividad provoca dificultades para que el niño esté quieto en un mismo sitio y le lleva a enfrascarse en situaciones peligrosas. Los síntomas de impulsividad le hacen actuar antes de pensar, pasar con excesiva frecuencia de una actividad a otra, no ser capaz de esperar el turno en juegos, presentar dificultad para organizarse o perder constantemente objetos y materiales.

El tratamiento del trastorno va dirigido a paliar sus consecuencias, para lo que es preciso un enfoque de varios especialistas, además de los padres y madres: profesores, orientadores, médicos y profesionales de salud mental.

Según indicó ADHI, es importante aclarar que la persona afectada sufre un trastorno que debe ser diagnosticado, no se trata de "ganas de llamar la atención, poca motivación o nerviosismo".