Qué es la muerte súbita, la importancia del componente genético

Qué es la muerte súbita, la importancia del componente genético
13 de noviembre de 2018 GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / SASINPARAKSA

MADRID, 13 Nov. (EDIZIONES) -

La Fundación Española del Corazón (FEC) recuerda que la muerte súbita es la aparición repentina e inesperada de una parada cardiaca en una persona que aparentemente se encontraba sana y en buen estado. Una persona que sufre una parada cardiaca se halla en una situación tan desesperada en la que cualquier ayuda puede marcar la diferencia entre el fallecimiento y la recuperación. Lo primero que hay que hacer es llamar al 112.

La principal causa es una arritmia cardiaca llamada 'fibrilación ventricular', que hace que el corazón pierda su capacidad de contraerse de forma organizada, por lo que deja de latir. La víctima de muerte súbita pierde en primer lugar el pulso, y en pocos segundos, pierde también el conocimiento y la capacidad de respirar. Si no recibe atención inmediata, la consecuencia es el fallecimiento al cabo de unos minutos.

En este sentido, destaca que las medidas de reanimación cardiopulmonar pueden conseguir en muchos casos que la arritmia desaparezca y el paciente se recupere. Si por fortuna sucede esto estaremos ante una 'muerte súbita reanimada'.

El doctor Julián Pérez Villacastín, miembro de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), y responsable de la Unidad de Arritmias del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, apunta en una entrevista con Infosalus fundamentalmente a causas cardiológicas. "Alrededor del 90% de personas que mueren de repente el problema tiene origen en el corazón. Otro 10% con que se rompa alguna de las arterias de la cabeza (aneurisma), o por ejemplo si se rompe la aorta (aneurisma aórtica)", subraya.

Según subraya, la muerte súbita es más frecuente en adultos, aunque lamenta que no se conocen con exactitud el número de muertes en España porque no se ha hecho un registro nacional sobre ello. Además, advierte de que muchas veces se extrapolan los datos de registros de otros países. Por ello estima que la muerte súbita en España afecta a unos 10.000- 20.000 fallecimientos anuales.

LA IMPORTANCIA DEL COMPONENTE GENÉTICO

Por otro lado, el doctor Villacastín especifica que sí hay componente genético en la muerte súbita y señala que "casi siempre se habla de una predisposición, máxime en los niños pequeños". En concreto, sobre la muerte súbita del lactante, más frecuente de lo que se desearía en los menores durante el primer año de vida, el cardiólogo destaca que se sabrán las razones que llevan a una muerte de esas características en los próximos años.

"Hasta ahora no hay medios técnicos para monitorizar de forma invasiva a los lactantes", indica, si bien celebra que con las medidas preventivas que se están implementando en los últimos años se han reducido mucho las cifras de muerte súbita en lactantes, tales como que duerman boca arriba o sin mucho calor en la habitación, o que los padres no fumen delante de ellos.

En cuanto a los síntomas que pueden llevar a una muerte súbita el especialista del Hospital Clínico San Carlos reconoce que es otro de los problemas que hay sobre la muerte súbita en estos momentos porque la persona se encuentra bien y sana las 24 horas antes de morir.

En concreto, explica que la muerte súbita se debe habitualmente a una arritmia cardiaca maligna, la fibrilación ventricular antes mencionada, que produce una actividad eléctrica cardiaca caótica que no es capaz de generar latido cardiaco efectivo. "Por tanto, el corazón deja de bombear la sangre, la presión arterial cae a cero y se anula el riego sanguíneo del cerebro y del resto del cuerpo", indica, aunque precisa que se trata de una afectación "muy rara" en corazones sanos.

En el caso de una persona joven y sana, cuya edad se encuentre por debajo de los 30-35, las causas más frecuentes de muerte súbita son enfermedades cardíacas congénitas, aquellas que se heredan o adquieren durante los primeros años de la vida, y que afectan o sólo al sistema eléctrico del corazón o bien a las paredes del corazón.

"Estas alteraciones eléctricas se pueden descubrir por el electrocardiograma de superficie. Si te hacen uno se puede sospechar que tienes esta enfermedad y además importa mucho la genética y los antecedentes familiares, y si alguien de tu familia ha tenido muerte súbita antes de los 40 debe poner muy alerta a los médicos que te atiendan y te realicen análisis genéticos", agrega.

La mayor parte de la muerte súbita en gente joven tiene lugar por problemas en las paredes del corazón (miocardiopatías), aparte de problemas en el sistema eléctrico del corazón. Algunas muertes jóvenes por ejemplo son más detectables a través de un chequeo médico, alrededor de los 20-30 años. "Éste sería el grupo de jóvenes deportistas por debajo de 35 años", precisa.

Por encima de los 35 el especialista de la SEC dice que la principal causa de muerte es un infarto agudo de miocardio, producido por el hecho de que alguna de las arterias coronarias "presenta una placa de arterioesclerosis que se rompe y se forma un trombo que no da tiempo a una oclusión completa y genera el infarto".

Por otro lado, destaca que la mayor parte de las muertes súbitas que ocurren por este mecanismo tienen lugar en personas de 60 años que nunca han tenido ningún síntoma y tienen la tensión alta, arterioesclerosis, hacen poco ejercicio, y son obesos. "Por eso es importante llevar una vida sana, no fumar, hacer ejercicio", destaca el doctor Julián Pérez Villacastín.

"Lo que nos falta hoy en día por saber es por qué persona con un pequeño infarto o con problemas coronarios se muere antes de llegar al hospital, que ocurre en un 30-40% de personas que acuden con infartos, mientras que otras personas que llevan 4 horas con un infarto pueden llegar al hospital y sobreviven", precisa el experto.

LA IMPORTANCIA DE ACTUAR LO ANTES POSIBLE

La FEC indica finalmente que las víctimas de muerte súbita presentan de manera brusca una pérdida completa del conocimiento y no responden a ningún tipo de estímulo. Pueden tener los ojos abiertos o cerrados, y en seguida, dejan de respirar. Sin atención, el color de la piel pierde rápidamente el tono rosado habitual y se torna azul violáceo.

La inmensa mayoría de los pacientes que sufren una muerte súbita y no reciben atención médica fallecen en pocos minutos. "Existe una medida de tratamiento eficaz: la desfibrilación. Consiste en administrar al corazón una descarga eléctrica controlada con un dispositivo que se conoce como desfibrilador. Básicamente, lo que hace este dispositivo es descargar la actividad eléctrica de todas las células del corazón a la vez. Lo habitual es que al reiniciar 'desde cero' la actividad del corazón, este recupere su ritmo habitual normal", aclara.

A su juicio es muy importante saber que el pronóstico de los pacientes que sufren una muerte súbita depende fundamentalmente del tiempo que transcurre entre que el corazón se detiene y se aplica una desfibrilación. "Se calcula que por cada minuto de demora existe un 10% menos de posibilidades de que el paciente se recupere. Si no tenemos a mano un desfibrilador es importante iniciar rápidamente la reanimación cardiopulmonar y se conseguirá prolongar el tiempo en el que una desfibrilación pueda ser eficaz", indica la FEC.