26 de septiembre de 2014

Más del 70% de los oncólogos europeos más jóvenes están "quemados" con su trabajo

Más del 70% de los oncólogos europeos más jóvenes están "quemados" con su trabajo
EUROPA PRESS/JUNTA DE ANDALUCÍA

MADRID, 26 Sep. (EUROPA PRESS) -

Un estudio presentado durante el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO, en sus siglas en inglés) ha revelado que hasta el 70 por ciento de los médicos menores de 40 años encargados del tratamiento del cáncer están "quemados" con su profesión y presentan síntomas de agotamiento propios del estrés laboral o el síndrome del 'burn-out'.

El trabajo presentado este viernes en Madrid ha revelado que esta especialidad médica se ha convertido en "muy exigente y estresante" para los nuevos facultativos que comienzan su carrera profesional, según ha reconocido Susana Barnejee, del Royal Marsden NHS Trust de Londres (Reino Unido y una de las autoras del estudio.

En su estudio participaron un total de 595 oncólogos de menos de 40 años de toda Europa y el 71,4 por ciento presentó alguno de los síntomas propios del síndrome del quemado, caracterizado por el agotamiento emocional, la deshumanización de su profesión y la pérdida de interés por su trabajo.

Además, la encuesta mostró como las tasas de agotamiento variaron significativamente entre unos países y otros. Así, mientras que el 84 por ciento de los oncólogos que trabajan en países del sureste de Europa están "quemados", el porcentaje puede bajar hasta el 52 por ciento en los países del Norte de Europa.

EN ESPAÑA, OCHO DE CADA DIEZ

El estudio no diferenció por países pero, en el grupo de países del suroeste europeo donde se encontraría España, el porcentaje de médicos "quemados" era igualmente elevado, afectando al 79,1 por ciento de los encuestados.

Aunque no hubo diferencias significativas en el desgaste entre hombres y mujeres, sí observaron que los oncólogos presentaban un mayor grado de deshumanización que las oncólogas (60% frente a 45%).

Los factores más relacionados con un mayor riesgo de sufrir este agotamiento, según ha explicado Barnejee en la rueda de prensa inaugural del congreso, era un bajo equilibrio entre la vida personal y laboral y pocas vacaciones.

Al analizar las características personales de los oncólogos analizaron tanto factores personales, como si vivían solos o tenían hijos, como profesionales, tales como su carga laboral o número de pacientes en tratamiento.

"GRAVES CONSECUENCIAS", TAMBIÉN PARA LOS PACIENTES

Los autores del estudio alertan de las "graves consecuencias" que tienen estos datos ya que este agotamiento puede aumentar el riesgo de que estos médicos presenten problemas de ansiedad, depresión o consumo de alcohol u otras sustancias. Además, también aumenta el riesgo de que estos profesionales puedan dejar la práctica clínica antes de lo previsto, con el consiguiente perjuicio para sus pacientes.

demás, existe el riesgo de que los oncólogos que sufren burnout pueden dejar la práctica clínica antes de lo previsto, con un potencial impacto en la fuerza de trabajo y el cuidado de oncología en última instancia paciente.

"Los oncólogos toman decisiones complejas sobre tratamientos, trabajan muchas horas y se enfrentan a pacientes que sufren y acaban falleciendo", ha reconocido la autora del estudio, que lamenta que los profesionales más jóvenes deben enfrentarse a la misma carga de trabajo pero "con menos recursos".

Por ello, Barnejee pide la implicación de hospitales, universidades y sociedades científicas para atajar este problema e impedir que este agotamiento se acabe viendo como una debilidad. "Tenemos que apoyar a nuestros compañeros, centrándonos en la recuperación y la prevención", ha insistido.