24 de febrero de 2009

Más de 6.000 españoles tienen un implante coclear, de los cuales el 60% son niños y el 40% adultos

Mañana se celebra el día internacional dedicado a esta técnica

MADRID, 24 Feb. (EUROPA PRESS) -

Más de 6.000 españoles tienen un implante coclear y, de ellos, el 60 por cientos son niños, mientras que el 40 por ciento son adultos, según informó hoy en un comunicado GAES, con motivo del día internacional dedicado a esta técnica, que se celebra mañana, según informó hoy la entidad en un comunicado.

La Federación de Asociaciones de Implantados Cocleares de España (AICE) ha decidido dedicar esta fecha para dar a conocer esta posibilidad que ha dado en los últimos años la posibilidad de oír a aquellas personas que presentan una sordera de grado severo a profundo en ambos oídos y no obtienen resultados con los audífonos.

Bajo el lema '¡Escúchanos, te escuchamos!', la jornada reunirá a usuarios de implante en 13 ciudades de España, con el fin de conmemorar la aplicación de esta técnica quirúrgica en nuestro país y recordar qué ventajas puede aportar así como la calidad de vida que aporta a sus usuarios.

La empresa apuntó que actualmente, en España existen 40 centros implantadores en todas las comunidades autónomas excepto Cantabria, La Rioja, Ceuta y Melilla, y todos disponen de un equipo quirúrgico de gran experiencia en este tipo de intervenciones, además de profesionales médico y logopedas para facilitar el proceso de rehabilitación. Asimismo, tanto el estudio como el tratamiento quirúrgico están subvencionados por la sanidad pública en su totalidad, siempre y cuando se realice en los centros acreditados.

EFECTIVIDAD DEL 95% EN NIÑOS

Según explicaron los expertos, el implante coclear (IC) es un dispositivo electrónico de alta tecnología que permite a las personas sordas de nacimiento o que han perdido posteriormente la audición por una enfermedad o accidente, recuperar su capacidad de oír. Estas personas tienen dañadas las células ciliadas del oído interno, encargadas de convertir las señales acústicas en eléctricas y transmitirlas al nervio auditivo.

Así, el IC transforma las señales acústicas que recibe en señales eléctricas que estimulan el nervio auditivo y envían la señal al cerebro. De esta forma, sustituye la función de la cóclea, encargada a través de las células ciliadas de codificar los sonidos antes de enviarlos al cerebro.

De esta manera el implante no aumenta el sonido, sino que lo recoge, lo transforma en un estímulo eléctrico y lo aplica directamente al nervio auditivo, con lo que el cerebro puede procesarlo hasta darle un significado.

Los mejores resultados se obtienen cuando el paciente es un niño nacido con una pérdida de audición severa --sordera prelocutiva--, donde el IC tiene una efectividad del 95 por ciento. Este problema afecta a uno de cada 1.000 recién nacidos en España, y es importante evaluar cuanto antes la posibilidad de un IC.

Además, diversos estudios han comprobado que si la intervención se realiza antes de los dos años el desarrollo del lenguaje es el mismo que el de un niño sin problemas de audición, sin necesidad de aprender el lenguaje de signos ni leer los labios.

En cuanto a los adultos que han perdido la audición después de haber adquirido el lenguaje debido a una lesión o enfermedad --sordera postlocutiva--, destacaron que la efectividad del IC ronda el 85 por ciento. Los especialistas puntualizan que "aquí también los beneficios son mayores cuanto antes se reciba el IC, porque así aún conserva la memoria auditiva".