15 de junio de 2015

Más del 50% de las consultas de AP tienen que ver con el dolor crónico no oncológico

MADRID, 15 Jun. (EUROPA PRESS) -

Dado que más del 50 por ciento de las consultas de Atención Primaria (AP) están relacionadas con el dolor crónico no oncológico (DCNO), la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), el Grupo Nacional de Reumatología de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), y el Grupo de Trabajo de Dolor de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), han elaborado el 'Documento de Consenso para la Atención al Paciente con DCNO en AP'.

Este documento, que han llevado a cabo la coordinadora de la SEMG, la doctora Juana Sánchez; el coordinador del semFYC, el doctor Alejandro Tejedor, y el miembro de SEMERGEN, el doctor Rafael Carrascal, con el apoyo de Grünenthal Pharma, tiene como objetivo poner de manifiesto que una apuesta clara por la Atención Primaria garantizará una atención sanitaria integral que aglutine prevención, diagnóstico correcto, tratamiento integral adecuado y rehabilitación.

De esta manera, los expertos aseguran que se logra la máxima calidad de vida de las personas con dolor crónico, reduciendo la intensidad del dolor y preservando la actividad social, laboral y familiar, y garantizando el uso correcto de los medicamentos y otras medidas terapéuticas.

Además, el documento de consenso concluye con una serie de recomendaciones inspiradas en las necesidades y expectativas, tanto de los pacientes que sufren dolor, como de los médicos de atención primaria que les atienden, entre las que destaca la promoción del abordaje integral de las personas con dolor crónico no oncológico desde una perspectiva biopsicosocial.

Asimismo se aboga por impulsar el rol del profesional enfermero dentro de los equipos de Atención Primaria, donde asuma un papel más activo en el seguimiento, evaluación de resultados, uso de escalas y formularios, promoción del autocuidado y restauración funcional.

Por ello, los expertos también piden que se promueva la formación, la investigación y el aumento de la capacidad de resolución de todos los profesionales implicados en el abordaje del dolor crónico no oncológico, así como el uso correcto de los fármacos disponibles.