13 de noviembre de 2014

Malí refuerza los controles fronterizos tras la entrada de un caso de ébola procedente de Guinea

BAMAKO, 13 Nov. (Reuters/EP) -

Malí ha anunciado un refuerzo de los controles sanitarios en sus puestos fronterizos pero no prevé cerrar sus fronteras después de que un hombre con ébola llegara desde Guinea y contagiara a otras personas, incluida una enfermera que falleció por el virus.

El presidente maliense, Ibrahim Boubacar Keita, también ha pedido a la Organización Mundial de la Salud (OMS) y a los servicios sanitarios del país y los países vecinos que establezcan un intercambio de información permanente sobre salud pública e higiene.

El peor brote del virus hasta la fecha ha dejado al menos 5.160 muertos en Liberia, Sierra Leona y Guinea. Malí comparte 800 kilómetros de frontera con Guinea.

"El presidente de la república ha pedido al primer ministro que revise urgentemente todo el sistema puesto en marcha para combatir el ébola y reforzar los controles sanitarios en los distintos puestos fronterizos", ha informado el Gobierno en un comunicado emitido a última hora del miércoles.

La muerte de la enfermera el martes ha provocado que se ponga en cuarentena a más de 90 personas, incluidos cascos azules de la ONU. El primer caso registrado en el país fue una niña de 2 años contagiada con ébola en Guinea que llegó a Malí junto a su abuela y falleció el mes pasado.

Las autoridades deben localizar a ahora a otras personas que han tenido contacto con la enfermera y con otros tres contagiados, tal y como se hizo con las personas relacionadas con la niña, que completaron su periodo de cuarentena de 21 días el martes.

Ousmane Doumbia, un alto cargo del Ministerio de Salud maliense, ha indicado a la prensa que el país mantiene abiertas sus fronteras conforme a las directrices de la OMS.

El hombre que habría importado el ébola, un imán musulmán de la localidad fronteriza de Kouremale, nunca fue sometido a pruebas de ébola. Su cuerpo fue lavado en una mezquita de Bamako y devuelto a Guinea para ser enterrado sin ningún tipo de precaución contra el ébola, pese a que el virus es especialmente contagioso tras la muerte.

Según la OMS, actualmente hay cuatro casos confirmados y probables de ébola en Malí, entre ellos una persona que visitó al imán en el hospital. Un médico de la Clínica Pasteur en la que trabajaba la enfermera también se sospecha que habría contraído el virus.